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domingo, 21 de octubre de 2012

La granada y sus propiedades antioxidantes

Granada abierta
La granada es fuente de antioxidantes

La granada es una fruta nutritiva, rica, con un sabor y unas características únicas. Junto con las bayas y algunas frutas exóticas tropicales como el mango, es considerada como una "superfruta” por algunos expertos que afirman que el zumo de granada es uno de los mayores descubrimientos en la alimentación funcional del siglo XXI, aunque esta fruta ya era bien conocida por los médicos y curanderos de múltiples culturas ancestrales (Hipócrates recomendaba el jugo de la granada contra la fiebre y como fortificante contra la enfermedad).

El zumo de granada aporta a nuestro organismo vitaminas, antioxidantes y minerales en proporción de 3 a 1 frente al té verde, el pomelo, la naranja o la manzana.

Diversas investigaciones científicas en todo el mundo han destacado  los efectos del zumo de granada como antiviral, neuroprotector y en pacientes con cáncer de próstata y otros cánceres, enfermedades cardiovasculares, SIDA, Alzheimer, etc.

La producción de la granada en España representa el 95% de la total europea. El árbol del que procede, el granado, es originario de la región que abarca desde Irán hasta el norte del Himalaya en India, y fue cultivado y naturalizado en toda la región del Mediterráneo desde la Antigüedad. Los bereberes trajeron la fruta a Europa, recibiendo la ciudad de Granada, fundada en el siglo X, su nombre por ella. Como curiosidad, podemos mencionar que los antiguos egipcios eran enterrados con granadas. Los babilonios creían que masticar sus granos antes de las batallas los hacía invencibles. Y desde 1492 una granada forma parte del escudo de España. Además, esta fruta dio origen al nombre del color granate.

La granada es una de las llamadas "superfrutas" por los múltiples compuestos químicos de acción positiva que posee: es rica en antioxidantes y potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, cobre, zinc y vitaminas C, B, E. La medicina tradicional la ha venido utilizando en gargarismos, para aliviar la tos persistente, y por su eficacia contra la fiebre, diarreas, cólicos y pudiendo servir también de vermífugo. Además, tiene ligeras propiedades diuréticas y antihipertensivas.

De los granos rosas de la granada se extrae una bebida, el «sambu», utilizada en las curas de regeneración y de limpieza interna que, según sus preparadores, permite además ayudar a perder peso.

Diversos estudios científicos demuestran que el zumo de granada aporta antioxidantes naturales en concentraciones muy superiores a las encontradas en otros alimentos. En 2009 se presentaron en EEUU los resultados de un ensayo clínico en fase II con 48 pacientes con cáncer de próstata que habían fracasado en el tratamiento inicial (cirugía o radioterapia) y cuyo tumor había recidivado. Se les dio zumo de granada con una dieta y se les recomendó hacer ejercicio. "En los pacientes que recibieron el tratamiento frente al grupo que no lo recibió, el PSA (marcador de una enfermedad prostática, incluido el cáncer de próstata) se duplicaba a los 60 meses, frente a los que no lo tomaron, cuyo PSA se duplicaba en 15 meses.

Semillas de granada
“La progresión se ralentiza muchísimo. Es un aumento de 4 veces el tiempo de duplicación del PSA", asegura el Dr. Gilberto Chéchile, Director del Instituto de Enfermedades Prostáticas de Barcelona y del Instituto Universitario Dexeus. "Actualmente tengo 25 pacientes con cáncer de próstata, que anteriormente han fracasado a todos los tratamientos, y a los que les administro zumo de granada, una dieta anticáncer y ejercicio", continúa.

La granada se compone principalmente por agua (en un 80%) y azúcares (en un 17%), pero lo que más destaca es su elevado contenido en polifenoles, sustancias que, además de proteger a la planta y aportarle color y aroma a frutas y hortalizas, son convertidas por la flora intestinal en otras más simples, llamadas "urolitinas" (con altas concentraciones en sangre y presentes hasta 4 días después de ser ingeridas por nuestro organismo), punicalaginas (con actividad antibacteriana y de prevención del estrés oxidativo) y antocianos (que fortalecen y conservan el colágeno, mejoran la microcirculación ocular y el estado de los vasos sanguíneos, etc.).

Para el Dr. Juan Carlos Espín, Investigador Científico del CSIC en el CEBAS de Murcia y el segundo investigador español más citado en el Área científica de Ciencia y Tecnología de Alimentos, Nutrición, Alimentación y Salud, "la mayor evidencia existente en cuanto a la granada viene relacionada con su actividad cardioprotectora, pues disminuye la concentración y oxidación de LDL-colesterol y mejora la elasticidad de las arterias"

El equipo de este investigador ha demostrado que las urolitinas regulan la expresión de genes en células, inhibiendo la expresión de oncogenes que producen tumores, regulan el ciclo celular, e interfieren en procesos claves como el desarrollo del cáncer de colon. Las urolitinas, además, pueden llegar a la próstata humana lo que puede justificar el efecto observado en algunos estudios del zumo de granada frente al cáncer de próstata.

Granada
(valor nutritivo por 100g)
agua : 79 a 80 %
materias nitrogenadas : 1,2 %
mat. hidrocarbonada : 16 %
valores totales : g
fibras : 3 a 3,5 g
valor energético : 52 a 60 kcal


lípidos: 0,5 g
glúcidos: 13 g
Potasio : 250 mg
Fósforo : 22 mg
Calcio : 11 mg
Magnesio : 5 mg
Sodio : 5 mg
Hierro : 1 mg
Zinc : 200 µg
Cobre : 100 µg
Manganeso : 100 µg



vitamina C : 20 mg
vitamina B1 : 30 µg
vitamina B2 : 20 µg
B3/PP/Niacina : 20 µg
vitamina B5 : 50 µg
vitamina B6 : 10 µg
vitamina B9 : µg
vitamina B12 : µg
vitamina A : 30 µg
retinol : µg
vitamina E : µg
vitamina K : µg
colesterol : 0 mg
Wikipedia



Oxidación natural y antioxidantes

Nuestro cuerpo sufre con los años un proceso químico de envejecimiento y destrucción de las células denominado "oxidación"; dicha oxidación se debe, en gran medida, a la acción de los radicales libres, moléculas altamente reactivas que generan una desorganización en las membranas celulares letal para la célula.

Si la concentración de radicales libres en nuestro organismo es la adecuada aportan beneficios (luchan contra bacterias y virus, regulan la estructura y función de las proteínas, controlan el tono muscular, etc.)

Pero si la concentración es muy elevada provocan envejecimiento, problemas en el sistema cardiovascular, problemas en el sistema nervioso, etc., para neutralizar la lesión de los tejidos es necesaria la acción de los antioxidantes, presentes en frutas y verduras.

Según diversos estudios la granada posee 3 veces más antioxidantes que por Ej. el te verde, o el vino tinto de reserva, además, ha demostrado su eficacia en procesos como el cáncer de próstata, arteriosclerosis e hipertensión, menopausia, procesos inflamatorios, etc., reduce la tensión arterial, los niveles de glucosa y mejora la perfusión cardiaca un 50% por lo que se está utilizando en pacientes que han sufrido un infarto.

Actualmente se están desarrollando estudios científicos en todo el mundo valorando su efecto positivo en pacientes con SIDA, Alzheimer, diversos tipos de cáncer, etc.

La granada de Elche, es una de las variedades más apreciadas del mundo y una de las que poseen más contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales. Esta granada es autóctona del Campo de Elche aunque su cultivo ya se ha extendido a otras partes de España y del mundo.

Los expertos recomiendan el consumo de esta fruta, tanto al natural como en zumo de extracción directa, no procedente de concentrado, y 100% natural.


Fuentes: www.ayalasalud.es, Wikipedia, El semanal digital
Fotos: Free Digital Photos: Whole And Halved Pomegranate by adamrPomegranate by Graur Codrin / 

viernes, 19 de octubre de 2012

Alimentación, estilo de vida y riesgo de cáncer


Frutas y verduras
En los últimos años, se han desarrollado múltiples estudios centrados en la relación entre la alimentación, la composición corporal y la actividad física y el riesgo de padecer cáncer. De hecho, se sabe cómo ciertos alimentos y la actividad física pueden contribuir a reducir el riesgo de padecer varios tipos de cáncer.

Causas del cáncer

El cáncer es un conjunto de enfermedades causadas por mutaciones genéticas que dan lugar a células anormales que se dividen sin control, proliferan y pueden invadir otros tejidos. Para que una célula normal se convierta en una célula potencialmente cancerígena, ha de sucederse una acumulación de daños y mutaciones en el ADN. Existen múltiples factores capaces de producir estos daños.

Las principales causas endógenas son: la herencia genética, el estrés oxidativo, la inflamación, la alteración de la función inmune y de algunas hormonas (insulina, estrógenos).

Entre las causas exógenas destaca el tabaquismo, algunos microorganismos patógenos (Helicobacter pylori, Schistosoma haematobium, virus del papiloma humano…), la exposición a la radiación solar y a productos químicos industriales, algunas sustancias tóxicas presentes en los alimentos o que se producen durante la cocción (aflatoxina B, nitratos y nitritos [muy utilizados para la conservación de la carne envasada], aminas heterocíclicas, …) y las altas concentraciones de hidrocarburos policíclicos aromáticos en la contaminación atmosférica (1).

Factores influyentes en el origen y desarrollo del cáncer

La evidencia experimental ha mostrado que sólo una pequeña proporción de los cánceres son de origen hereditario, mientras que los factores ambientales, la alimentación y la actividad física juegan un papel importante en el origen y desarrollo del cáncer.

Los alimentos y su preparación culinaria, la actividad física y la obesidad influyen en procesos fundamentales que promueven o inhiben el desarrollo del cáncer y su progresión. Estos procesos son la reparación del ADN, la regulación hormonal, la proliferación y diferenciación celular, la inflamación, la función inmune, el ciclo celular y la apoptosis.  En el cuadro 1 se ofrece un resumen de los factores que influyen sobre el origen y desarrollo del cáncer.

El sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo se relacionan con el cáncer

Brocoli cocinado al vapor
Brocoli
El Estudio Prospectivo Europeo sobre Cáncer y Nutrición (EPIC) publicado en 2004, realizado en diez países europeos y que en España contó con 41.446 voluntarios (mujeres entre 35 a 65 años y hombres entre 40-65 años), concluyó que “la relación de la dieta y el cáncer muestran un efecto protector del consumo de fibras, frutas y verduras sobre el cáncer colorrectal, un efecto protector del consumo de frutas sobre el cáncer de pulmón, y de las frutas y verduras sobre el tracto digestivo superior.

Asimismo, se ha confirmado que el alto consumo de frutas y verduras no tiene efecto sobre el cáncer de próstata.

Usando un diario de siete días para evaluar el consumo de grasas saturadas, se ha confirmado que un alto consumo de estas aumenta el riesgo de cáncer de mama” (2).

El Informe Anual de la American Cancer Society sobre los cánceres asociados con el exceso de peso y el sedentarismo señalaba que estos dos factores contribuyen al aumento de la incidencia de muchos tipos de cáncer y también afectan negativamente a la calidad de vida de los sobrevivientes y pueden empeorar su pronóstico (3).

Una revisión rigurosa de más de siete mil estudios sobre la relación entre la nutrición, la actividad física, el sobrepeso, y el riesgo de cáncer llegó a la conclusión de que hay pruebas convincentes que muestran una asociación entre el exceso de peso corporal y el incremento del riesgo de padecer varios tipos de cáncer: esófago, colorrectal, riñón, páncreas, endometrio y cáncer de mama después de la menopausia.

El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de padecer cáncer a través de varios mecanismos como son los efectos sobre la función inmune, la inflamación, los niveles y el metabolismo de varias hormonas (insulina y el estradiol) y los factores que regulan la proliferación celular y el crecimiento, tales como el Factor de Crecimiento tipo Insulina (IGF-1) y la Hormona Sexual Globulina Vinculante (SHBG). El exceso de peso corporal influye sobre el adenocarcinoma de esófago al aumentar el riesgo de reflujo gastroesofágico y esófago de Barrett (4).

La actividad física puede reducir el riesgo de varios tipos de cáncer, incluyendo los de mama, colon y endometrio, así como el cáncer de próstata avanzado, y, posiblemente, el pancreático. 

Por otra parte, un estilo de vida activo se asocia igualmente con una reducción del riesgo de otras enfermedades crónicas como la enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la osteoporosis y la hipertensión.

Papel protector de algunos alimentos frente al cáncer

Té verde
Té verde
El papel protector de algunos alimentos viene dado por la presencia de sustancias antioxidantes, los llamados fitoquímicos:

  • Polifenoles (antocianidinas, isoflavonas, taninos, …)
  • Carotenoides (provitamina A, licopeno…)
  • Compuestos azufrados
  • Saponinas

Los antioxidantes bloquean la acción de algunos agentes carcinógenos (radiación solar) y de los radicales libres, además impiden la promoción y progresión de las células cancerosas (5). Destacan al respecto: las coles (coliflor, brócoli, repollo, lombarda…), ricas en glucosinolatos (isotiocianatos e indoles).

Los vegetales de la familia Allium (ajo, cebolla, puerro…), contienen compuestos azufrados y reducen la frecuencia del cáncer de estómago y esófago causados por nitrosaminas.

La cúrcuma, un colorante alimentario natural, es rica en curcumina que posee propiedades antitrombóticas, hipocolesterolemiantes, antioxidantes y anticancerosas, ya que impide la angiogénesis e inhibe a la COX-2 (efecto antiinflamatorio). Su biodisponibilidad es mayor unida a la piperina de la pimienta, como sucede en el curry.

El galato de epigalocatequina (EGCG), una catequiza presente en el té verde, inhibe el crecimiento de células cancerosas y es un potente bloqueador del receptor del VEGF, elemento clave del inicio de la angiogénesis.

Las frutas del bosque (fresas, frambuesas, arándanos y moras) son ricas en proantocianidinas,  antiocianidinas y ácido elágico, pueden prevenir la activación de sustancias cancerígenas y estimular los mecanismos de eliminación de estas sustancias. También tienen un efecto inhibitorio sobre la angiogénesis.

Los cítricos son fuente de vitamina C y de fitoquímicos (polifenoles y terpenos) que poseen efectos antiinflamatorios e intervienen en el sistema de absorción y eliminación de xenobióticos. Además tienen la capacidad de potenciar la actividad antioxidante de otros vegetales.

EstiramientosAlgunos compuestos como el licopeno del tomate, el resveratrol de las uvas y el vino y los polifenoles del cacao tienen un demostrado papel antioxidante y por tanto, pueden colaborar a combatir el proceso del cáncer. Igualmente sucede con el efecto antiinflamatorio de los ácidos grasos omega 3 del pescado graso y su acción frente al cáncer.

Otros alimentos ricos en fitoquímicos con posible función anticancerosa son: lentejas, espinacas, cerezas, alcachofa, berenjena, aguacate, mango, manzana, salvado de trigo, apio y setas.

En general, los alimentos de origen vegetal son grandes aliados contra la aparición y desarrollo del cáncer, no sólo por su contenido en vitaminas, minerales y fitoquímicos si no también porque aportan fibra, cuya acción protectora frente al cáncer colorrectal está ampliamente aceptada. En el cuadro 2 se muestra la evidencia que existe de la relación entre nutrición, alimentación, obesidad y actividad física y algunos tipos de cánceres.

Recomendaciones frente al cáncer

Las guías de la WCRF y AIC publicadas en 2012 resumen las recomendaciones para prevenir el cáncer en los siguientes puntos: 
  • Alcanzar y mantener un peso saludable durante toda la vida.
  • Mantenerse físicamente activo.
  • Realizar una dieta saludable, con énfasis en el consumo de alimentos vegetales: frutas y verduras.
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Para la población general, se pide a los gobiernos que pongan en marcha políticas orientadas a aumentar el acceso a los alimentos saludables en las comunidades, lugares de trabajo y escuelas, a la vez que se restringa el acceso y la comercialización de alimentos y bebidas de bajo valor nutritivo pero de alto contenido en grasa y azúcares, que se han demostrado como una de las causas del incremento de la obesidad sobre todo en el caso de los jóvenes y niños.

Por último, se debe promover la actividad física sobre todo en las escuelas y lugares de trabajo, realizando campañas que hagan hincapié en los beneficios de la actividad física sobre la prevención de enfermedades crónicas y del cáncer.

Fuentes: www.nutricion.org
(1) World Cancer Research Fund / American Institute for Cancer Research. Food, Nutrition, Physical Activity, and the Prevention of Cancer: a Global Perspective. Washington DC: AICR, 2007: 45
(2) González CA, Navarro C, Martínez C, Quirós JR, Dorronsoro M, Barricarte A, Tormo MJ, Agudo A, Chilarque MD, Amiano P, Ardanaz E, Pera G, Sánchez MJ, Berenguer A. El Estudio Prospectivo Europeo sobre Cáncer y Nutrición (EPIC). Rev Esp Salud Publica 2004 Mar;78(2):167-763.
(3) Eherman C, Henley S, Ballard-Barbash R, et all. Anual Report to the Nation on the status of cancer, 1975-2008, featuring cancers associated with excess weight and lack of sufficient physical activity, CA Cancer J Clin. 2012; 118: 2338-2366
(4) Kushi LH, Doyle C, McCullough M, et al. American Cancer Society guidelines on nutrition and physical activity for cancer prevention: reducing the risk of cancer with healthy food choices and physical activity. CA Cancer J Clin. 2012; 62: 30-67.
(5) Béliveau R, Gingras D. Los alimentos contra el cáncer. Editions du Trécarré. Canadá. 2010: 65-68

Fotos: Free Digiital Photos: "Fruits Background" by rakratchada torsap / cocinado al vapor from Wikimedia Commons / Free Digiital Photos: "Green Tea With Leaf" by zirconicusso / "Young Woman In Fitness Outfit Stretching" by photostock

lunes, 8 de octubre de 2012

7 consejos para lucir una piel sana y bonita


Piel sana
¿Quién no quiere una piel más joven? Hoy en día, prácticamente todos los cuartos de baño están llenos de productos de belleza que dicen ayudar a lograr ese objetivo. Algunos productos caros funcionan, pero su precio no está directamente relacionado con su efectividad y tampoco suele hablar de una fabricación que respete a los seres vivos. En cambio, podemos recurrir a una serie de sencillos pasos bastante baratos que nos pueden ayudar a mantener una piel vibrante y brillante.

1- Come bien. Los alimentos ricos en "fito-compuestos" aumentan el nivel de colágeno natural de la piel, estimulan la reproducción celular, mejoran el flujo de sangre y mantienen la piel y el cuerpo sanos. Los arándanos, las fresas, los albaricoques, las granadas y el aceite de semilla de uva son las frutas más beneficiosas en este sentido. Las verduras de hoja verde, la col, las coles de Bruselas, el brócoli, el pepino, la coliflor y otros vegetales crucíferos proporcionan nutrientes vitales para la salud de la piel, así como antioxidantes y humectantes naturales. El pescado, las semillas de lino, las nueces, las algas, los berros, las zanahorias, los fréjoles, las grosellas negras y las bayas del acai también ayudan a mantener la piel sana.

2- Limpia suavemente e hidrata a menudo. Como un ejecutivo de cosméticos francés dijo una vez: "El jabón sólo debe tocar la piel de cuello para abajo". El jabón puede resecar la piel muy fácilmente. En su lugar, utiliza un limpiador de cutis suave que sea adecuado para tu tipo de piel. Hidrata y exfolia con frecuencia, no más de dos veces por semana, pero hazlo tan suavemente como si fuera la piel de un bebé. Si utilizas un producto comercial, utiliza solamente exfoliantes con una consistencia de grano pequeño y frota suavemente. Frotar fuerte o usar granos más grandes puede desgarrar la piel. Exfoliar más de dos veces por semana es innecesario en la mayoría de los casos, pero siempre recuerda: un exfoliante natural suave combinado con movimientos suaves es lo mejor.

Limpieza de cutis
3- Nunca te vayas a la cama sin quitarte el maquillaje. La limpieza nocturna de tu cara es importante, tanto si usas maquillaje como si no. Tus poros acaban tapándose a lo largo del día con alergenos, polvo, suciedad y contaminación.  Cuando añadimos una capa de maquillaje sobre los poros, apilamos más suciedad que no deja respirar la piel. Incluso el rimel debe ser eliminado: Las pestañas se pueden romper por la noche con el compuesto seco y duro sobre ellas.

4- Utiliza protector solar. El bronceado puede hacerte sentir fenomenal temporalmente, pero el daño de los rayos UV a tu piel puede durar toda la vida, ya que provoca un intenso efecto de radicales libres en tu organismo. Vuelve a aplicar el protector cuando sea necesario, pero nunca dejes tu piel desprotegida. Y recuerda eliminar los restos, a fondo pero suavemente, todas las noches.

5- Limpia tus utensilios a menudo. Utiliza un paño de lavado de algodón suave cada vez y luego échalo a lavar (siempre es más económico y ecológico que los desechables), para no volver a aplicar la suciedad y los gérmenes que acabas de sacar. No basta con dejar la tela secar, pues esto no elimina de su superficie las toxinas y suciedad que acabas de limpiar de tu cara. También, limpia el teléfono móvil con frecuencia. A medida que acercas el teléfono a la oreja y a la cara, los gérmenes, las células muertas de la piel y los aceites se acumulan en el dispositivo. Usa un hisopo de algodón muy ligeramente humedecido en alcohol para deslizar suavemente por el teclado y la pantalla.

Mujer bebiendo agua
6- Hidrata. Beber mucha agua cada día es bueno no sólo para tu cuerpo, sino también para tu piel. Todas las cremas hidratantes del mundo son inútiles si no proporcionas a tu cuerpo la hidratación que necesita. Fumar y consumir cafeína y carbohidratos en exceso contrarresta la capacidad de tu cuerpo para almacenar y utilizar la humedad. Reduce el consumo de estos elementos mientras que consumes dos litros de agua por día, como mínimo, y tus esfuerzos por cuidar tu piel se verán recompensados.

7- Descansa lo suficiente. El estrés, independientemente de la fuente, utiliza las reservas de tu cuerpo, aumenta la presión sanguínea, dificulta la circulación sanguínea y hace que los músculos faciales se contraigan, todo lo cual contribuye a las arrugas prematuras.

Fuente: HealthVotes
Fotos: Free Digital Photos: Young Lady Getting Spa by stockimages / Spa facial massage by Apples Eyes Studio / Woman Drinking Water by Andy Newson 

domingo, 7 de octubre de 2012

Propiedades y beneficios de la calabaza

Calabaza
Calabaza

De nombre científico Cucurbita pepo L, la calabaza es una planta herbácea anual de la familia de las cucurbitáceas, nativa de América, aunque en la actualidad es también extensamente cultivada en toda Europa por su fruto y sus semillas.


Debido a su sabor delicioso y perfumado, la calabaza es una de las verduras favoritas de mucha gente. La calabaza se utiliza como base para la comida o como ingrediente para dulces y medicinas, pero, también es muy conocida por  la fiesta de Halloween, cuando se tallan caras en ella y se enciende con velas para ahuyentar a los espíritus malignos.

Propiedades
El color amarillo anaranjado de la calabaza indica que es rica en antioxidantes y beta-caroteno, vitamina que es convertida por el cuerpo en vitamina A o retinol. Estos frenan el proceso de envejecimiento del cuerpo y le ayudan en su proceso de regeneración. La vitamina A es esencial para la vista, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

La calabaza también es rica en vitamina C y contiene vitamina E, folatos y otras vitaminas del grupo B tales como la B1, B2, B3 y B6.

La vitamina E y la vitamina C, tienen acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. La vitamina C favorece la  absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones.

Los folatos participan en la producción de los glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de los anticuerpos del sistema inmunológico.

Los minerales presentes en la calabaza son principalmente el potasio y, en menor cantidad, el fósforo y el magnesio. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo y el magnesio tienen un papel importante en la formación de los huesos y los dientes, pero este último además se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Control de peso
Campo de calabazas
Campo de calabazas
La calabaza es un alimento de bajo valor calórico. Su principal componente es el agua y su contenido en azúcares es de sólo el 5%. Además, la presencia de grasa es casi inapreciable. Contiene una buena cantidad de fibra, lo que, unido a las menos de 30 calorías que aporta por cada 100 gramos, la convierte en una hortaliza recomendada en dietas de control de peso.

La gran cantidad de fibra de la calabaza le da valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal por la alta presencia de mucílagos, un tipo de fibra soluble que suaviza las mucosas del tracto intestinal, convirtiéndola en un laxante suave.

Beneficios para la salud
El beta-caroteno, la vitamina E y la vitamina C, al ser antioxidantes, neutralizan el efecto dañino de los "radicales libres". La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular, pero como consecuencia se producen los radicales libres, que ocasionan efectos negativos para la salud a través de su capacidad de alterar el ADN, las proteínas y los lípidos o las grasas (oxidación).

En nuestro cuerpo existen las células que se renuevan continuamente (las de la piel, del intestino, etc.) y otras que no se renuevan como las células del hígado. Con la edad, los radicales libres aumentan el riesgo de alteraciones genéticas sobre las primeras, favoreciendo el desarrollo de cáncer, o reduciendo la funcionalidad de las segundas, característica del proceso de envejecimiento.

Algunas situaciones que aumentan la producción de radicales libres son el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, el estrés, dietas ricas en grasas y la sobre-exposición al sol.

Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado "colesterol malo" (LDL-c) y contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular.

La calabaza, además, se recomienda a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de vitamina A, quienes siguen dietas bajas en grasa o personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas (periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna). De la misma forma, el consumo de alimentos ricos en vitamina A es recomendable para personas propensas a padecer infecciones respiratorias (faringitis, laringitis o bronquitis) o con la piel seca y escamosa.

El consumo frecuente de calabaza contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer.

Diurética y depurativa
La calabaza es una hortaliza rica en potasio y pobre en sodio. Esto le confiere una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo. Son beneficiosas en caso de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales y retención de líquidos. La razón es que el aumento de la producción de orina favorece una mejor eliminación de líquidos junto con sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico, urea, etc.

Facilita las digestiones
La pulpa de la calabaza, por su riqueza en mucílagos, ejerce una acción emoliente (suavizante) y protectora de la mucosa del estómago. Gracias a esta propiedad, su consumo está indicado en caso de acidez de estómago, dispepsia (mala digestión), pirosis, gastritis o úlcera gastroduodenal de evolución favorable.

Historia de la Jack-o-Lantern
Calabaza de Halloween
Jack-o-Lantern
La gente ha estado haciendo jack-o-lanterns en Halloween durante siglos. La práctica se originó a partir del mito irlandés de un hombre apodado "Stingy Jack". Según la historia, Stingy Jack invitó al diablo a tomar una copa con él. Fiel a su nombre, Stingy Jack no quería pagar por su trago, por lo que convenció al diablo que se convitiera en una moneda que Jack podría utilizar para comprar sus bebidas. Una vez el Diablo lo hizo, Jack decidió quedarse con el dinero y lo puso en el bolsillo junto a una cruz de plata, lo que impidió al diablo cambiar de nuevo a su forma original. Jack finalmente liberó al diablo, bajo la condición de que no molestaría a Jack por un año y que, en caso de Jack muriese, no reclamaría su alma. Al año siguiente, de nuevo Jack engañó al diablo al hacerle subir a un árbol para recoger una pieza de fruta. Mientras estaba en el árbol, Jack talló una señal de la cruz en la corteza del árbol para que el diablo no pudiera bajar hasta que prometiera a Jack que no le molestaría durante diez años más.

Poco después, Jack murió. Según la leyenda, Dios no permitió que una figura tan desagradable entrara al cielo. El diablo, a su vez, molesto por el truco que  Jack le había jugado y manteniendo su palabra de no reclamar su alma, no permitió que Jack entrara al infierno y  envió a Jack a la oscura noche con sólo un carbón encendido para iluminar su camino. Jack puso el carbón en un nabo tallado y ha estado vagando por la Tierra con él desde entonces. Los irlandeses comenzaron a referirse a esta figura fantasmal como "Jack of the Lantern", y luego, simplemente, "Jack O'Lantern".

En Irlanda y Escocia, la gente comenzó a hacer sus propias versiones de las linternas de Jack tallando caras de miedo en los nabos o patatas colocándolas cerca de las ventanas o puertas para ahuyentar a Stingy Jack y otros espíritus malignos vagabundos. En Inglaterra, se utilizaban remolachas grandes. Los emigrantes de estos países llevaron la tradición jack o'lantern a los Estados Unidos. Pronto descubrieron que las calabazas, una fruta nativa de América, eran unas perfectas Jack O'Lanterns.

Fuentes:
The History Channel

Fotos: Free digital photos: Calabaza, autor: Michael Elliott / Campo de calabazas, autor: Arvint Balaraman / Calabaza de Halloween, autor: Salvatore Vuono

lunes, 1 de octubre de 2012

Beneficios de los flavonoides en la salud

Senna occidentalis
Foto: Jeevan Jose

Los flavonoides, también conocidos como bioflavonoides, son una clase de fitoquímicos, sintetizados por las plantas. Son los responsables de producir la pigmentación de los pétalos de la flor. Por lo tanto, ayudan en la polinización de las plantas, además de proporcionar protección contra insectos y microorganismos nocivos. Existen básicamente seis clases principales de flavonoides o bioflavonoides. Estas clases son flavonoles, flavonas, isoflavonas, flavanonas, flavonoles y antocianinas. Los flavonoides que se encuentran más comúnmente en los alimentos son quercetina, epicatequina, proantocianidinas oligoméricas, miricetina, catequinas y xanthohumol.

Varios estudios científicos han puesto de manifiesto la enorme importancia de los flavonoides en el cuerpo humano.

Los flavonoides en los alimentos
Los flavonoides se encuentran sólo en alimentos de origen vegetal. Son abundantes en un gran número de frutas y verduras. Algunas de las fuentes dietéticas más importantes de bioflavonoides son los cítricos, las fresas, los arándanos, los fréjoles, las cebollas, las legumbres, el ginkgo biloba y la espinaca. El té verde, negro y blanco son también muy ricos en flavonoides. El chocolate negro y el vino tinto son dos otras fuentes importantes de estos fitoquímicos. La miel puede ser también una fuente importante de flavonoides, dependiendo de los tipos de flores de las que se ha recogido el néctar.

Los flavonoides como antioxidantes
Actúan como antioxidantes para neutralizar los radicales libres y por lo tanto, minimizar sus efectos dañinos en nuestras células y tejidos. Los radicales libres son moléculas altamente reactivas e inestables, que han perdido un electrón. Esta pérdida de electrones es lo que los hace altamente reactivo. Con el fin de estabilizarse, los radicales libres necesitan un electrón y para lograr este propósito oxidan las células sanas de nuestro cuerpo provocando graves daños.

Los radicales libres se producen principalmente como subproductos en los procesos bioquímicos vitales que tienen lugar en nuestro cuerpo. Algunos de ellos, sin embargo entran en nuestro cuerpo desde el ambiente externo, tales como el humo de cigarrillos, el consumo de alcohol, la radiación electromagnética, la exposición a la luz solar, el consumo de alimentos procesados, la contaminación del aire, etc. Incluso el estrés puede generar un alto nivel de radicales libres dentro de nuestro cuerpo. Los flavonoides, como antioxidantes, ayudan a neutralizar y estabilizar los radicales libres, de manera que no pueden dañar las células y tejidos sanos. Así, proporcionan protección contra un gran número de enfermedades que incluyen el cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, etc

Puede ayudar a prevenir la ateroesclerosis, que es una enfermedad caracterizada por la acumulación de grasas dentro de la pared arterial. Esta acumulación  estrecha las arterias, impidiendo de este modo el flujo de sangre a los órganos vitales de nuestro cuerpo, como el corazón y el cerebro. Por lo tanto, esta enfermedad aumenta el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Los flavonoides, mediante la prevención de la aterosclerosis, disminuyen el riesgo de enfermedades coronarias.

Limón
Foto:  André Karwath 
También se sabe que tienen efectos anti-inflamatorios, anti-alérgicos y anti-virales. Pueden reducir el riesgo de artritis, osteoporosis, alergias y enfermedades víricas causadas por el virus del herpes simple, el virus de la parainfluenza y el adenovirus. Pueden suprimir la agregación de plaquetas, asociada con enfermedades como la aterosclerosis y formación aguda de trombos de plaquetas. Se ha encontrado, que debido a su efecto anti-úlcera, pueden inhibir la formación de úlceras pépticas. Algunos estudios también han revelado que los flavonoides como la quercetina y la epicatequina puede tener efecto antidiarreico.

Por lo tanto, los flavonoides o bioflavonoides son básicamente polifenoles que tienen propiedades antioxidantes, anti-inflamatorias, anti-virales, anti-cáncer, anti-tumorales y anti-diarreicas. Se cree que mejoran la respuesta inmune natural del cuerpo para luchar contra los agentes patógenos, alérgenos y sustancias cancerígenas.

Cuando Hipócrates, padre de la medicina, dijo que "Que tu alimento sea tu medicina" probablemente se estaba refiriendo a alimentos como los flavonoides.


Fuente: http://www.lurj.org/article.php/vol3n2/flavonoids.xml