viernes, 7 de septiembre de 2012

Cultivo de Melissa officialis


Conocida por la comunidad científica como melissa officinalis, el toronjil, melisa, citronela u hoja de limón (Melissa officinalis) es una hierba que se ha utilizado durante siglos. Valorada en todo el mundo por sus propiedades calmantes, la melisa es una planta común en muchos huertos familiares siendo cultivadas como un remedio natural para una diversa lista de dolencias. El extracto melisa tiene una actividad antioxidante excepcionalmente alta

Originario de la región del Mediterráneo y el Cercano Oriente, estas plantas perennes, son apreciadas por su fuerte aroma a limón, siendo utilizadas en aromaterapia o por sus  propiedades antiespasmódicas; en la reanimación de desmayados y como calmante natural.
Según los libros de historia, ya en el Siglo X era cultivada y utilizada en tónicos por los monjes.

La melisa es muy valorada por sus múltiples aplicaciones como tratamiento natural para una variedad de problemas de salud. Sus beneficios son:
-   Efectos calmantes sobre el sistema nervioso
-   Tratamiento del insomnio, la tensión y el estrés
-   Relajación en un baño de melisa
-   Efectos calmantes cuando se consume en infusión
-   Una mayor longevidad
-  Mejora el ambiente de hogares y oficinas cuando se utiliza en popurrí y otras decoraciones
- Calmante de problemas de estómago y trastornos digestivos, como náuseas, vómitos, falta de apetito, cólicos, la disentería y la colitis
-   Mejora la función del hígado y la vesícula biliar
-   Calma la ansiedad y la depresión
-   Reduce los calambres menstruales
-   Combinada con flores de tilo se utiliza como tratamiento para dolores de cabeza, migrañas, vértigo, zumbido en los oídos, y la presión arterial
-   Reducción de la fiebre y tratamiento de las infecciones y la tos, así como reducción de la bronquitis cuando se toma en infusión caliente
-   Tratamiento de herpes labial y tiroides hiperactiva
-   Limpieza de la piel cuando se añade a la cosmética natural
-  También se utiliza como repelente de mosquitos, sin afectar a niños ni bebés

La melisa es fácil de cultivar, cosechar y preparar. La hierba, que requiere un mantenimiento mínimo, se puede cultivar en parcelas, contenedores o jardineras. No es exigente con el sol pero necesita suelos arenosos bien drenados. La planta se propaga rápidamente y requiere deshierbe, debiendo ser manejada con delicadeza ya tiene raíces poco profundas.

La melisa se cosecha en mayo y junio, justo antes de que florezca. En este punto de desarrollo, la hierba contiene los aceites esenciales. Sus hojas se pueden cosechar en cualquier momento, pero lo mejor es recogerlos en la mañana. Al manipular las hojas, tenga cuidado de dañarlas, ya que son frágiles.

Se pueden almacenar partes de la cosecha en tarros herméticos o congelado en cubitos de hielo.

El toronjil es un bajo mantenimiento y hierba muy versátil que puede proporcionar muchos beneficios de salud para las personas que lo utilizan, incluyendo calmante de problemas digestivos diversos, así como el alivio del estrés y la ansiedad, entre otras cosas. Cualquiera que esté buscando una manera natural de mejorar su salud haría bien en cultivar, cosechar y preparar su propio bálsamo de limón.

Fuentes: Naturalnews y Wikipedia

viernes, 31 de agosto de 2012

El consumo de carne roja aumenta los problemas cardiacos y el cáncer





Un nuevo estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard (HSPH), ha dado como resultado que el consumo de carne roja se asocia con un mayor riesgo de mortalidad por fallo cardiovascular y cáncer. En cambio, la sustitución de la carne roja en la dieta por otras fuentes de proteínas saludables como el pescado, el pollo, las nueces y las legumbres, se asoció con un menor riesgo de mortalidad.

An Pan, líder de la investigación en el Departamento de Nutrición de la HSPH afirma: “Nuestro estudio añade más evidencia de los riesgos para la salud de comer grandes cantidades de carne roja, que otras investigaciones han asociado con la diabetes tipo 2, con las enfermedades coronarias, los accidentes cerebrovasculares y ciertos tipos de cáncer”.

El estudio se deriva de la observación de 37.698 hombres durante 22 años y 83.644 mujeres durante 28 años, todos libres de enfermedad cardiovascular y de cáncer al inicio del estudio. Las dietas fueron evaluadas mediante cuestionarios cada cuatro años. Se documentaron 5.910 muertes por enfermedades cardiovasculares y 9.454, por cáncer. El consumo regular de carne roja o carne procesada se asoció con un mayor riesgo de mortalidad. Una porción diaria de carne roja sin procesar (aproximadamente del tamaño de una baraja de cartas) se asoció con un riesgo de mortalidad un 13% mayor, mientras que una porción diaria de carne procesada (un perrito caliente o dos tiras de beicon) se asoció con un 20% más de riesgo de mortalidad.

Entre las causas específicas, el riesgo fue de un 18% para los hombres y un 21% para las mujeres en la mortalidad cardiovascular y el 10% en hombres y el 16% en mujeres en la mortalidad por cáncer. En estos análisis se tuvieron en cuenta los factores de riesgo de enfermedades crónicas tales como la edad, el índice de masa corporal, la actividad física y los antecedentes familiares.

La carne roja, especialmente la carne procesada, contiene los ingredientes que se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedades crónicas, tales como enfermedades cardiovasculares y cáncer. Estos incluyen hierro hemo, grasas saturadas, sodio, nitritos y ciertas sustancias cancerígenas que se forman durante la cocción.

La sustitución de una porción de carne roja por una porción de una fuente de proteína saludable se asoció con un riesgo de mortalidad más bajo: 7% para el pescado, 14% para las aves, 19% para las nueces, 10% para las legumbres, 10% para los productos lácteos bajos en grasa y el 14% para los cereales integrales. Los investigadores estiman que el 9,3% de las muertes en hombres y el 7,6% en mujeres se podrían haber evitado al final del seguimiento si todos los participantes hubieran consumido menos de 0,5 porciones diarias de carne roja.

Este estudio proporciona pruebas claras de que el consumo regular de carne roja, especialmente la carne procesada, contribuye sustancialmente a la muerte prematura. Por otra parte, la elección de las fuentes más saludables de proteína en lugar de carne roja puede conferir beneficios para la salud al reducir la morbilidad y mortalidad de las enfermedades crónicas.



También te puede interesar:


Fuente: “Red Meat Consumption and Mortality,” An Pan, Qi Sun, Adam M. Bernstein, Matthias B. Schulze, JoAnn E. Manson, Meir J. Stampfer, Walter C. Willett, Frank B. Hu, Archives of Internal Medicine, online March 12, 2012

Nueva Guía de Harvard para una alimentación saludable



El Plato de Alimentación Saludable (Healthy Eating Plate) ha sido creado por los expertos en nutrición de la Facultad de Salud Pública de Harvard como una guía para llevar una dieta equilibrada.



Consejos para seguir el Plato de Alimentación Saludable:

Llena la mitad de tu plato con vegetales y frutas. Cuanto más colorida y variada sea esta parte del plato, mejor. Las patatas y los fritos no cuentan por su alto contenido en almidón (que rápidamente se convierten en hidratos de carbono) teniendo el mismo efecto de una montaña rusa en el azúcar en sangre y la insulina (lo mismo ocurre con el pan blanco y los dulces). Estas subidas de tensión, a corto plazo, pueden producir hambre y comer en exceso y, a largo plazo, puede conducir al aumento de peso, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud.

Llenar una cuarta parte del plato con cereales integrales. No cualquier tipo de grano; los granos enteros de trigo. Se recomienda escoger granos enteros, cuanto menos procesados estén, mejor. Limitar los granos refinados. El arroz y los alimentos elaborados con cereales integrales, como las pastas integrales, tienen un efecto más suave en el azúcar en la sangre y la insulina que el pan blanco, el arroz blanco y otros de los llamados “granos refinados”. 

Pon una fuente saludable de proteína en el cuarto de plato que nos queda libre. Elige pescado, pollo, judías y nueces, ya que estos contienen nutrientes beneficiosos para la salud. Un huevo al día es aceptable para la mayoría de la gente. Las personas con diabetes deben limitar el consumo de huevos a tres yemas a la semana, pero las claras de huevo están bien. Limita la carne roja (ternera, cerdo, cordero y carnes procesadas) y evita el beicon y los embutidos. El consumo regular de estos alimentos aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de diabetes tipo 2 y de cáncer de colon.

Usa aceites vegetales sanos, como el de oliva, soja, maíz o girasol para cocinar, para ensaladas y en la mesa. Limita la mantequilla y evita las grasas trans no saludables de los aceites parcialmente hidrogenados.

Toma agua, café o té con poco o nada de azúcar. Limita la leche y los productos lácteos a dos porciones diarias, ya que un consumo elevado se asocia con un mayor riesgo de cáncer de próstata y de cáncer de ovario. Limita el zumo a un vaso pequeño al día, ya que es tan alto en azúcar como un refresco azucarado. Evita las bebidas azucaradas, ya que aportan muchas calorías y prácticamente ningún nutriente. Con el tiempo, tomar bebidas azucaradas de manera rutinaria puede provocar aumento de peso, riesgo de diabetes tipo 2 y aumentar el riesgo de enfermedades del corazón.

Mantente activo. Recuerda que una vida activa es la mitad del secreto para controlar el peso. La otra mitad consiste en una dieta saludable, con porciones