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sábado, 6 de abril de 2013

Tratamiento natural de la migraña


Migraña
La migraña, también conocida como jaqueca o hemicránea, es un dolor de cabeza muy intenso e incapacitante que afecta a entre el 12% y el 16% de la población. Suele aparecer por primera vez entre los 10 y los 45 años de edad. A veces incluso más tarde en la vida. Suelen ser más frecuentes en las mujeres que en los hombres y pueden ser hereditarias.

Algunas mujeres pueden padecer migrañas menores durante el embarazo y no volver a sufrirlas después.

Una migraña es causada por la actividad anormal del cerebro, que puede ser activado por una serie de factores. Aunque la cadena exacta de situaciones que la producen sigue sin aclararse. Hoy en día, la mayoría de expertos médicos creen que el ataque comienza en el cerebro, e involucra las vías nerviosas y químicas. Los cambios afectan el flujo sanguíneo en el cerebro y en los tejidos circundantes provocando el dolor.

Tradicionalmente, quienes padecen migraña, suelen utilizar 2,5 veces más cantidad de medicamentos con receta para que les ayuden a sobrellevarla, que quienes no la sufren. Sin embargo, a pesar de los medicamentos, muchos experimentan incapacidad para funcionar normalmente mientras tienen una migraña. La Academia Americana de Neurología afirma que las migrañas varían en severidad, y que con frecuencia se acompañan de una variedad de síntomas desde dolor pulsátil y palpitante, sensibilidad a la luz y el sonido, náuseas y vómitos. Hay una variedad de causas, incluyendo:

- Luces fluorescentes
- El café
- La deshidratación
- Fumar o el abuso del alcohol
- La presión arterial alta o hipoglucemia
- Deficiencia de vitamina B o D o desequilibrio mineral
- Reacción a los aditivos alimentarios como el glutamato monosódico, el azúcar, los colorantes o los conservantes
- Anticonceptivos orales o determinados medicamentos
- Alergias o intolerancias alimentarias
- Cambios en las horas de sueño

Aura: alteración de la visión causada por la migraña
El 35% de los pacientes de migraña reconoce que no respeta los patrones de sueño. El dormir más o menos horas de lo habitual es un factor desencadenante de la migraña. La llamada cefalea del fin de semana (cuando el dolor de cabeza es más frecuente en sábado y/o domingo), no es otra cosa que una migraña provocada por desajustes en los horarios de sueño. Para combatir la cefalea del fin de semana es recomendable seguir una pauta regular y uniforme en las horas de descanso.

En lugar de tratar el dolor de la migraña con medicamentos que tienen efectos secundarios potencialmente graves, podemos considerar la posibilidad de que estos dolores de cabeza son probablemente un síntoma de que el cuerpo está fuera de equilibrio.

Los tratamientos naturales
Hay un montón de maneras de tratar la migraña con remedios naturales que tienen una mejor tasa de éxito y muchos menos riesgos para la salud que los medicamentos, incluyendo hierbas, suplementos, acupuntura, acupresión, reflexología y aromaterapia.

- Hierbas
La matricaria es efectiva en la prevención de las migrañas, pero no la detiene una vez que ha comenzado. El ingrediente activo de la planta, el parthenolide, inhibe sustancias químicas en el cerebro que hacen que los vasos sanguíneos se dilaten. Otro preventivo con mucho éxito reciente en los ensayos es el extracto de Petasites hybridus. Usado medicinalmente desde la Edad Media, el extracto de petasites se puede tomar diariamente como preventivo para reducir el número y severidad de los ataques. Se encuentra disponible comercialmente en cápsulas, polvo, tintura, u otras formas y se cree que tiene ambos efectos antiespasmódicos y propiedades anti-inflamatorias. Es necesario consumirla de 2 a 3 meses, con consulta previa a su profesional médico, hasta que se empieza a experimentar un periodo "libre de migrañas".

- Técnicas de autoayuda
Duchas de contraste
Hay varias cosas que podemos hacer para aliviar el dolor después de la aparición de una migraña. La hidroterapia es fácil, y funciona. Las duchas de contraste ayudan a combatir muchas enfermedades. Abre el agua de la ducha tan caliente como puedas aguantar (sin quemarte) durante dos minutos (esto aumenta el flujo sanguíneo a la piel), a continuación, abréla tan fría como puedas soportar durante dos minutos (esto envía la sangre al centro del cuerpo). Alterna las temperaturas caliente y fría durante 20 minutos para aumentar el flujo de sangre y la circulación, lo que lleva nutrientes a los órganos y filtra toxinas. Otra forma de utilizar el agua para ayudar con el dolor de cabeza es poner los pies en agua muy fría y un paño caliente en la parte posterior del cuello. Esto ayuda a que parte del flujo sanguíneo sobrante en la cabeza se envíe a tus pies.

Trabajar los puntos de acupresión, como pellizcar el tejido blando entre el pulgar y el dedo índice puede ayudar a aliviar el dolor. Otra técnica consiste en colocar el pulgar en la boca en el mismo lado que el dolor de la migraña, hasta tocar por dentro de la boca el hueso del pómulo. Presiona ese hueso hacia arriba y hacia fuera. Repetir en el otro lado. A continuación, coloca los pulgares en el paladar superior (dentro de la boca) y presiona los lados hacia fuera. Pueden ser necesarias varias repeticiones. Relájate y respira profundamente. Es necesario que practiques la respiración profunda todo el tiempo que realices este ejercicio.

Por último, pero lo más importante, haz las correcciones necesarias en tu dieta. No hay sustituto para el agua. Cuando tienes sed, no necesitas tomar un café o un refresco, sino agua y sólo agua. Cuando bebes cualquier otra cosa, vas a necesitar más agua para eliminarlo. Bebe al menos dos litros de agua cada día. Aumentar el consumo de verdura y zumos es la mejor manera de corregir deficiencias nutricionales y de corregir el pH de nuestro cuerpo. Algunos suplementos nutricionales también ayudan.

- Aromaterapia
La menta y la lavanda son los aromas que se utilizan con más frecuencia, pero el romero, el eucalipto, la madera de sándalo y la albahaca también funcionan bien.

En general, es recomendable mantener una serie de normas en el estilo de vida que pueden ayudar a hacer que las crisis sean menos frecuentes y dolorosas. Es importante mantener una regularidad en las horas de sueño, que incluya los fines de semana, y en los horarios de comida. También tiene importancia la práctica de ejercicio físico, evitar el estrés y el consumo de alimentos que puedan actuar como desencadenantes de las migrañas.


La información contenida en este blog tiene carácter meramente informativo y no puede ser considerada como sustitutiva de la prescripción, diagnóstico o tratamiento médico

Fuentes:
http://migraine.com/migraine-statistics/
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/000709.htm

Fotos: Wikimedia Commons: Migraña by Sasha Wolff /  Aura de migraña by Kronos // Free Digital Photos: Man In Shower by africa 

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lunes, 4 de febrero de 2013

Las cuatro causas más comunes de los olvidos

La buena memoria es fundamental en los estudios

Si sientes que últimamente te estás volviendo más olvidadizo, antes de pensar en lo peor, analiza las causas más probables de los pequeños olvidos. Es posible que sólo necesites dormir más.


Irónicamente, la misma preocupación puede provocar esos deslices de memoria. El estrés, la ansiedad, la depresión y la falta de sueño son los cuatro caballos de batalla del olvido. Puede ser útil consultar a tu médico para determinar la causa de tus pequeños olvidos, sobre todo si el cambio es repentino o inusual. "Si es peor de lo que era hace unos meses, o alguien te está preguntando por esos olvidos, es sin duda algo como para consultar con un especialista", afirma la doctora Anne Fabiny, jefe de geriatría de la Cambridge Health Alliance y profesor de la Harvard Medical School.

Muchas causas

Si consultas referencia médica sobre las posibles causas de la pérdida de memoria, encontrarás una gran variedad de posibilidades, desde los tumores del cerebro y las infecciones de sífilis hasta migrañas. Pero, entre tantas causas mencionadas, se encuentran algunas que merece la pena tener en seria consideración.

Alcohol: Consumir más de la cantidad diaria recomendada de alcohol, puede contribuir a la pérdida de memoria. La cantidad límite recomendada para los hombres es de una copa de vino (de 5 onzas o 148 ml) o un botellín de cerveza (de 12 onzas o 355 ml).

Medicamentos: Los tranquilizantes, antihistamínicos, ciertos antidepresivos y algunos medicamentos para la presión arterial pueden afectar la memoria, causando sedación o confusión, que interfieren con tu capacidad para prestar atención a las cosas nuevas. Habla con tu médico o farmacéutico si sospechas que el nuevo medicamento está haciéndote perder memoria.

Trastorno de tiroides: La caída de los niveles de la hormona tiroidea podría afectar a la memoria, así como las alteraciones que causa el sueño y la depresión, lo que contribuye a los olvidos. Aunque la función de la tiroides generalmente no es la causa, debe ser tu médico quien lo descarte.

El estrés y la ansiedad
Deja de lado el estrés
Para los adultos mayores, los trastornos del estado de ánimo se encuentran entre las causas más comunes de problemas de memoria. La causa del problema puede ser una enfermedad en la familia, o algo con connotaciones más positivas, como la mudanza a un nuevo hogar o la llegada de un bebé a casa. En cualquier caso, el factor estresante de una nueva vida puede hacer que sea más difícil para ti pueda mantenerse al tanto de todo.

El estrés y la ansiedad afectan a la memoria, porque hacen que sea más difícil concentrarse y fijar nueva información y habilidades en la memoria. Puedes terminar olvidando algo simplemente porque no le prestaste la atención adecuada o por tenías demasiadas cosas en mente.

Depresión
Los síntomas de depresión incluyen a menudo los olvidos. La mayoría de la gente piensa en la depresión como una tristeza agobiante, la falta de dirección, y la disminución del placer en las cosas que normalmente disfrutaba. Sin embargo, los síntomas pueden cambiar con la edad.

"La depresión en las personas mayores a menudo se presenta con síntomas físicos", explica Fabiny. "La gente no viene y dice que están deprimidos. Dicen mi hombro me duele, me duele la cabeza, tengo dolor de estómago, no duermo muy bien".

La privación del sueño
La falta de descanso y de sueño de alta calidad es tal vez la principal causa de los deslices de memoria. La falta de sueño puede convertirse en un problema con el envejecimiento. "Los adultos mayores pasan menos tiempo en las etapas profundas del sueño, que son las más reparadoras", dice la doctora Fabiny. "Como resultado, no se sienten tan descansados al despertar por la mañana, porque no han dormido bien."

La falta de sueño reparador también puede provocar cambios de humor. La ansiedad es una posibilidad. "No es raro que las personas se sientan ansiosas porque no pueden dormir, o que no duerman bien porque están ansiosas", dice Fabiny. "Ambas situaciones te llevan al mismo resultado."

Cuándo buscar ayuda
Si crees que debes dormir más, descansa. No sucumbas al mito de que las personas mayores necesitan menos horas de sueño, la doctora Fabiny dice. "Si cuando tenías 29 años necesitabas dormir 9 horas cada noche, cuando tengas 79 necesitarás lo mismo. Pero la calidad del sueño puede cambiar con la edad." Puede que te despiertes con más frecuencia, por ejemplo, y que te resulte más difícil volver a dormir.

También puede ayudar a tu memoria que des a tu cerebro un descanso. "A medida que envejeces, puede ser más difícil mantener un alto nivel de atención a varias cosas a la vez", dice Fabiny. "La división de la atención sin duda puede hacer que pienses que estás teniendo problemas de memoria."

Por último, recuerda que la fatiga que interfiere con la memoria, y la vida en general, no es normal. Un dolor tratado inadecuadamente, los trastornos del sueño, o los bajos niveles de hormona tiroidea en la sangre podrían ser la causa de un comportamiento olvidadizo. "Si te sientes cansado o falto de energía, es importante tener una conversación con tu médico", afirma Fabiny. "Es posible que un problema médico existente necesite más atención o que se evalúe la existencia de una nueva condición".



Fotos: Free Digital Photos: Yellow Note With Clip by Master isolated images / Student Thinking by Stuart Miles

 




La información contenida en este blog tiene carácter meramente informativo y no puede ser considerada como sustitutiva de la prescripción, diagnóstico o tratamiento médico

martes, 22 de enero de 2013

Consejos naturales para reducir la apnea del sueño

Descanso

En muchos casos, cuidarse puede ser la forma más efectiva de reducir la apnea del sueño. Prueba estos consejos:


Incluso una pérdida ligera de peso puede ayudarte a aliviar la constricción de la garganta. La apnea del sueño se puede curar en algunos casos por un retorno a un peso saludable. Si aún no sigues un programa de pérdida de peso, habla con tu médico acerca de cómo conseguir perder peso.

Haz ejercicio
Hacer 30 minutos de actividad moderada, como caminar a paso ligero, la mayoría de los días de la semana, puede ayudar a aliviar los síntomas de la apnea del sueño obstructiva.

Evita el alcohol y algunos medicamentos, como tranquilizantes, antihistamínicos y pastillas para dormir.
Estos relajan los músculos en la parte posterior de la garganta, lo que interfiere con la respiración.

Duerme de costado o boca abajo en lugar de boca arriba
Dormir boca arriba puede causar que la lengua y el paladar blando se apoyen contra la parte posterior de la garganta y bloquear las vías respiratorias. Algunos médicos recomiendan coser una pelota de tenis en la parte posterior de la chaqueta del pijama para evitar que te quedes dormido boca arriba.

Si no te sientes cómodo durmiendo de lado, pon un almohadón grande bajo la almohada que te mantenga la parte superior del cuerpo elevada. Esta sencilla solución, tan utilizada por las embarazadas para evitar el reflujo, es tremendamente útil para evitar la apnea del sueño, ya que mantiene abiertas las vías respiratorias evitando las crisis de apnea.

Mantén  tus fosas nasales abiertas por la noche
Utiliza una lota nasal con agua de mar o un spray nasal salino para ayudar a mantener tus fosas nasales abiertas. Procura evitar el uso de descongestionantes nasales o antihistamínicos.

¿Problemas para dormir?
Evita el consumo de cafeína
La cafeína puede interferir con tu ritmo normal de sueño.

Evita las cenas pesadas
Una comida pesada antes de irte a dormir puede impedir un correcto descanso.

Respeta tus horas de sueño
Mantener un horario de sueño constante te asegurará que descanses las horas suficientes cada noche, reduciendo tu cansancio y ayudando así a reducir los episodios de apnea del sueño.

Practica Yoga
El yoga conlleva ejercicios de respiración beneficiosos en la apertura de las vías respiratorias. Con la práctica regular es posible controlar tu respiración y asegurar el paso adecuado de aire dentro y fuera del cuerpo.

Deja de fumar, si eres fumador.
Fumar empeora la apnea obstructiva del sueño.

La valeriana te puede ayudar a superar el insomnio derivado de la apnea. Te relaja, te ayuda a quedarte dormido y a mejorar la calidad del sueño, y con ello a aprovechar tu descanso.

Entre los remedios caseros para los trastornos del sueño también se incluyen las nueces, que son conocidas por mejorar la respiración. Las nueces se puede añadir a la dieta diaria.

El ajo ayuda a aliviar el agrandamiento de las amígdalas y la inflamación del sistema respiratorio. Esto hace que te sea más fácil respirar con normalidad. Mastica un diente de ajo antes de acostarte, haz una pasta de ajo picado y agua caliente para consumirla antes de dormir, o, para tu mayor comodidad, sé generoso con el ajo en tus comidas, especialmente en la cena (si le quitas el corazón verde, no te repetirá).


Fotos: Free Digital Photos: Sleeping Lion by James Barrer / Couple Lying In Bed by Ambro

La información contenida en este blog tiene carácter meramente informativo y no puede ser considerada como sustitutiva de la prescripción, diagnóstico o tratamiento médico

domingo, 2 de diciembre de 2012

Dormir más horas reduce la sensibilidad al dolor

Descansar bien es más saludablePara aquellos que tienen falta de sueño, el dormir más horas contribuye a promover el estado de alerta durante el día y reduce la sensibilidad al dolor, según un estudio estadounidense publicado en la revista Sleep.

"Estamos sorprendidos por el grado de reducción en la sensibilidad al dolor, en comparación con la reducción que se produce tomando codeína (un supresor químico del dolor y la tos)", dijo Timothy Roehrs, director de la investigación en el Centro de Investigación sobre Trastornos del Sueño del Hospital Henry Ford.

El estudio incluyó a un grupo de personas sanas, voluntarios libres de dolor, a quienes se les asignó aleatoriamente cuatro noches manteniendo su tiempo habitual de sueño y cuatro noches permaneciendo 10 horas en la cama por la noche.

La somnolencia diurna objetiva se midió utilizando la prueba múltiple de latencia del sueño (PLMS) y la sensibilidad al dolor se evaluó utilizando un estímulo de calor radiante.

Dormir más reduce el dolor
Los resultados muestran que el grupo de sueño prolongado dormía 1,8 horas más por noche que el grupo de sueño habitual. Este aumento en el tiempo de sueño cada noche durante las cuatro noches experimentales se correlacionó con una mayor agudeza mental durante el día, que estaba relacionada con una menor sensibilidad al dolor.

En el grupo de sueño prolongado, el tiempo que los participantes tardaban en retirar su dedo de la fuente de calor radiante aumentaba en un 25 por ciento, lo que refleja una reducción en la sensibilidad al dolor.

Los autores informan que la magnitud de este aumento en la latencia de retirada de los dedos es mayor que el efecto encontrado en un estudio previo realizado sobre individuos que habían tomado 60 mg de codeína.

Este es el primer estudio que muestra que el dormir más horas reduce la sensibilidad al dolor en los voluntarios que habían sido previamente privados de horas de sueño. Los resultados, sugieren que el aumento de la sensibilidad del dolor en individuos somnolientos es el resultado de su somnolencia subyacente.



Fotos: Free Digital Photos: Tired Man by graur codrin / Couple Sleeping by imagerymajestic



La información contenida en este blog tiene carácter meramente informativo y no puede ser considerada como sustitutiva de la prescripción, diagnóstico o tratamiento médico. 

viernes, 5 de octubre de 2012

La obesidad se podría explicar en parte por la falta de sueño.


Bebé y mamá dormidos
La respuesta alterada del cerebro a los estímulos procedentes de los alimentos, podría explicar en parte la obesidad en aquellas personas faltas de sueño...

Un estudio al respecto.
La restricción del sueño podría conducir a comer más debido a una mayor activación del cerebro como respuesta a los estímulos provenientes de los alimentos, según los investigadores estadounidenses de la Universidad de Columbia y St. Luke's -Roosevelt Hospital en Nueva York. En efecto, estudios anteriores ya se referían a que el aumento de la obesidad pueden estar vinculado a una reducción en la duración del sueño.

El mecanismo propuesto que explica este efecto es que la limitación del sueño afecta a hormonas claves relacionadas con la regulación del apetito y el equilibrio de la energía: insulina, leptina y grelina.

Lo cierto es que no demasiados estudios se han centrado en cómo reducir el sueño afecta la manera en que las diversas regiones del cerebro se activan en respuesta a estímulos que nos llegan a través de los alimentos. Por lo tanto, los investigadores del presente estudio quisieron determinar el efecto sobre la actividad de las neuronas, en diferentes áreas del cerebro, del sueño habitual frente a un sueño más ‘restringido’. Para ello, se valoró en ambos casos la respuesta cerebral producida al ver imágenes de diferentes alimentos.

Fases y muestra del estudio.
Bebé recién nacido dormido
En el estudio, participaron 26 hombres y mujeres de Nueva York con edades entre 30 y 45 años y un Índice de Masa Corporal (IMC) que oscilaba entre 22 y 26 kg/m2.

El estudio constó de dos fases: en la primera fase, los participantes fueron asignados al azar a seis días de sueño normal (9 horas cada noche) o restringidas (4 horas por noche). Después de tres semanas, los participantes de cada grupo se intercambiaron. Asimismo, durante los cuatro primeros días de cada fase, los sujetos recibieron dietas estudiadas según sus necesidades energéticas. El resto de los días, podían comer lo que quisieran. En cuanto al ejercicio físico, se permitía la libre práctica del mismo.

En la mañana del sexto día, después de una noche de ayuno, a los participantes se les mostraron imágenes de diferentes alimentos y otros productos no alimentarios mientras su actividad cerebral fue analizada mediante resonancia magnética funcional (fMRI). Las imágenes incluían alimentos bajos y altos en calorías como la avena, las zanahorias, donuts y hamburguesas; los productos no comestibles que veían eran suministros de oficina, una cuerda, mármoles y animales de peluche.

Los participantes incluidos en la fase de sueño restringido, presentaban tras contemplar las imágenes de los alimentos (estímulos) un aumento en la actividad de las neuronas en varias regiones del cerebro: la corteza órbito-frontal (OFC), la ínsula, las regiones de los ganglios basales y el sistema límbico.

En la fase del sueño normal, la visión de los alimentos también produjo incremento en la actividad cerebral en las áreas de la OFC, pero su actividad se redujo y era menos extendida.

Se descubrió, asimismo, que las regiones del cerebro que eran más activas después de una fase de sueño restringido eran precisamente las más relacionadas con la motivación, la toma de decisiones y el auto-control.

Esto podría significar que las personas que duermen poco son más susceptibles a los estímulos procedentes de los alimentos. Asimismo, puede ser que, en estos casos, la gente tenga una mayor motivación para elegir la comida como recompensa o que puedan ser más conscientes de esa ‘recompensa’ y del placer derivado de la ingesta de un alimento.

El cerebro y la comida.
Bebé dormido
De hecho, las regiones cerebrales del núcleo accumbens y del putamen fueron activadas en mayor medida después de la restricción del sueño. Estas regiones están asociadas a la recompensa, el placer, el refuerzo del aprendizaje y la drogadicción. Además, los investigadores hallaron que, cuando se limita el sueño, la actividad de las neuronas en el cerebro era similar al modelo neuronal que se presenta en alguien que ha perdido peso y pretende restaurar el peso corporal inicial.

Este estudio no contempló diferencias en la actividad cerebral después de ver alimentos ricos o pobres en calorías. Tampoco fue capaz de determinar si existe una diferencia en la actividad cerebral de los individuos obesos y delgados ya que la mayoría de los participantes tenían un peso relativamente normal (IMC < 26). Asimismo, el tamaño de la muestra era demasiado pequeño para determinar las diferencias entre hombres y mujeres.

Conclusiones.
Sin embargo, el estudio sí demuestra que el vínculo existente entre la restricción del sueño y la obesidad puede no ser exclusivamente hormonal y que, por el contrario, podría deberse en parte a una mayor actividad neuronal en regiones del cerebro vinculadas a la motivación y a la recompensa, lo cual puede inducir a la gente que no duerme lo suficiente a buscar comida con más intensidad.

 - Para saber más:
Fotos: FreeDigitalPhotos.net papaija2008

domingo, 30 de septiembre de 2012

Cómo afecta el sueño a nuestro cuerpo


Los requerimientos y expectativas de la sociedad moderna han impuesto demandas crecientes en nuestro tiempo, que hoy más que nunca la gente está compensando reduciendo el tiempo de sueño.


El coste de la falta de sueño es mucho mayor de lo que la mayoría de la gente reconoce. De hecho, dormir menos de 6 ó 7 horas cada noche, aumenta el riesgo de desarrollar diversas enfermedades. El tiempo y la duración del sueño afectan a un número de enfermedades endocrinas, metabólicas, neurológicas y a funciones que son esenciales para el mantenimiento de la salud individual. La falta de sueño se asocia con un mayor riesgo de:

  • Enfermedades del corazón
  • Hipertensión (La deficiencia de sueño produce estrés. El cuerpo entra en estado de alerta provocando un aumento de la presión arterial y la producción de hormonas del estrés. La mayor presión arterial aumenta el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Las técnicas de relajación contrarrestan los efectos del estrés).
  • Obesidad (La personas que duermen menos de siete horas por noche son más propensas a tener sobrepeso u obesidad. La falta de sueño afecta el equilibrio de las hormonas en el cuerpo que afecta el apetito. Las hormonas grelina y leptina, importantes para la regulación del apetito, se ven afectadas por la falta de sueño. Así que si tienes interés en perder peso, no te olvides de tener una noche de sueño reparador).
  • Diabetes
  • Diversas causas de mortalidad
  
Cómo la privación del sueño afecta al rendimiento mental
Niño dormido
Autor: Anders Zorn
La primera evidencia científica de la relación entre el sueño y el rendimiento se remonta a principios de la década de 1930, cuando Nathaniel Kleitman, una de las figuras más importantes en el campo de la medicina del sueño, descubrió un patrón diario en la velocidad y la precisión del rendimiento cognitivo. Demostró que, incluso en individuos bien descansados había una disminución en el nivel de desempeño individual que se producía por la mañana y otra vez por la noche. Así, incluso cuando estamos durmiendo el tiempo que necesitamos, podemos contar con fluctuaciones normales en nuestra capacidad para funcionar.

Además, no dormir lo suficiente, ya sea por una noche o en el transcurso de semanas o meses, afecta negativamente a nuestro estado de ánimo, nuestra capacidad de concentración, y nuestra capacidad de acceder a funciones cognitivas de nivel superior. La combinación de estos factores es lo que generalmente se refiere como el rendimiento mental.

El efecto más inmediato de la privación del sueño es la somnolencia. En nuestra vida diaria, podemos experimentar esto como una fatiga general, falta de motivación, o incluso la experiencia de cabecear. Después de un periodo de privación de sueño, los electroencefalogramas miden cambios notables en la actividad cerebral. Estos cambios corresponden a un nivel más bajo de alerta y una propensión general a dormir. Todos los períodos de vigilia continua más allá de las típicas 16 horas generalmente conducen a estos cambios mensurables.

Además de la sensación de la somnolencia y los cambios en la actividad cerebral que acompañan a una noche sin dormir, otras medidas del rendimiento son notablemente alteradas. La concentración, la memoria, la capacidad matemática y el razonamiento lógico son otros aspectos de la función cognitiva que se ven comprometidos por la falta de sueño. Sin embargo, no todas estas funciones se basan en las mismas regiones del cerebro, ni están afectados por la privación del sueño en el mismo grado. Por ejemplo, la región del cerebro conocida como la corteza prefrontal (PFC) es responsable de muchas funciones cognitivas de nivel superior y es particularmente vulnerable a la falta de sueño. Como resultado, las personas que están privadas de sueño comenzarán a mostrar déficit en muchas tareas que requieren un razonamiento lógico o el pensamiento complejo.

La evidencia de que la falta de sueño conduce a malos resultados es clara. A medida que la prevalencia de la insuficiencia de sueño crece y las exigencias del cambio de trabajo son mayores, cada vez es más crítico que reconozcamos y tomemos medidas para mitigar el impacto que la falta de sueño tiene en nuestra seguridad y bienestar.

Sueño puede prevenir el cáncer
Las personas que trabajan el turno de noche tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama o cáncer de colon. Los investigadores creen que este vínculo se debe a los diferentes niveles de melatonina en personas que están expuestas a la luz por la noche. La exposición a la luz reduce el nivel de melatonina, una hormona que nos hace dormir y que se cree que protege contra el cáncer, ya que parece inhibir el crecimiento de tumores. Asegúrate de que la luz no permanece encendida hasta tarde y de que tu cuarto sea oscuro para ayudar a tu cuerpo a producir la melatonina que necesita.

El sueño podría reducir el riesgo de depresión
El sueño afecta a muchos de los químicos en el cuerpo, incluyendo la serotonina. Las personas con una deficiencia de serotonina son más propensas a sufrir de depresión. Puedes ayudar a prevenir la depresión asegurándote de que duermes entre 7 y 9 horas cada noche.

Sueño ayuda al cuerpo a repararse
Hora de dormir
Foto: RIA Novosti
El sueño es un tiempo para que tu cuerpo repare los daños causados ​​por el estrés, los rayos ultravioleta y otras exposiciones dañinas. Las células producen más proteína mientras duermes. Estas moléculas de proteínas permiten al cuerpo reparar los daños.

La investigación científica es reveladora. La pérdida de sueño, e incluso el sueño de mala calidad, pueden conducir a un aumento de los errores en el trabajo, disminución de la productividad o a accidentes que cuestan vidas y recursos. La conciencia puede ayudar a mejorar nuestros hábitos de sueño y, a su vez nuestra seguridad.