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martes, 20 de noviembre de 2012

El Camu-Camu: Vitamina C Natural y sus múltiples beneficios


Amazonas
El Camu-Camu (Myrciaria dubia) es un arbusto nativo de las selvas tropicales de la Amazonia peruana. Su fruto ha entrado en la lista de los "superalimentos" por llevarse el récord en cuanto al contenido de Vitamina C sobre cualquier otra planta en el mundo.


Hace un tiempo la revista NaturalNews publicaba un reportaje sobre los beneficios que el fruto del Camu-Camu aporta a nuestra salud. Os resumimos parte de ese reportaje en esta entrada.

Hoy en día hay mucho interés centrado en los alimentos que ofrecen un alto aporte nutricional, protegen de las enfermedades crónicas, e incluso ayudan a revertir la enfermedad. Uno de estos superalimentos, aunque poco conocido, es el Camu-Camu y como muchos otros, también proviene de las Selvas tropicales del planeta. Este, en particular, proviene de Perú. Es una de las frutas más ricas en nutrientes y ofrece considerables beneficios de prevención de enfermedades.

Lo que más fama le ha dado al fruto del Camu-Camu, es su contenido inusualmente alto de Vitamina C, que como todos sabemos, es de gran ayuda en la prevención de enfermedades crónicas. La Vitamina C natural (no la sintética) es un antioxidante que previene el daño de los radicales libres al ADN de las células de todo el cuerpo, lo que ayuda en la prevención del cáncer y las enfermedades del corazón (entre otros problemas de salud). La vitamina C también previene los
resfriados e incluso la gripe. Se trata de un enorme refuerzo del sistema inmunológico, pero sólo en su forma natural.

No hay comida en el planeta con una mayor concentración de vitamina C que la baya camu. Para orientarnos, la baya del camu proporciona 50 veces más vitamina C que una naranja.

Beneficios para la salud

Semillas de camu-camu
Semillas de camu-camu
Una de las aplicaciones más conocidas de la vitamina C se encuentra en la protección de nuestro sistema nervioso. El sistema nervioso incluye el cerebro, los ojos y los nervios que van a lo largo del cuerpo y que le dicen a tu corazón cuándo latir, a tus pulmones cuándo respirar, y tus músculos cuándo flexionarse - es como el sistema electrónico de nuestro cuerpo. Cuando tu sistema nervioso está bajo el efecto de alimentos poco saludables o de las toxinas del medio ambiente, la calidad de vida comienza a desvanecerse rápidamente.

Si nuestro sistema nervioso no es completamente funcional, podemos experimentar síntomas como la depresión. Podemos perder la capacidad para enfocar. Podemos sufrir de lo que se llama a veces dificultades para pensar. Es posible que no aprendamos tan rápido o no podamos recordar las cosas tan bien. Con el tiempo, la situación puede terminar con un diagnóstico de demencia o de enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer se asocia con la acumulación de placa sobre los nervios cerebrales, y las investigaciones recientes muestran que esta placa es reversible. A través de la nutrición y el ejercicio del cerebro en realidad se puede revertir la acumulación y retirar la placa, restaurando el cerebro a un estado más joven. Es como cualquier otro músculo en el cuerpo: cuando ejercitamos nuestro cerebro y le damos un buen apoyo nutricional, funciona bien y evitamos enfermedades degenerativas.

El tono muscular

Cuando llevamos una mala nutrición, muchos de los músculos de nuestro cuerpo comienzan a caerse. En realidad pierden su postura correcta. Al proporcionar una buena nutrición a tu cuerpo, puedes revertir la mala postura de todos tus músculos, incluyendo los músculos del ojo, los músculos del corazón y los músculos esqueléticos.

Uno de los componentes nutricionales más importantes para la salud de los ojos es la vitamina C, que es la razón por la que la baya del camu ha resultado ser un fantástico protector de la salud ocular.

El camu es bien conocido por ser un alimento protector para las cataratas. Esto no quiere decir que la baya camu sea una cura mágica para todos los pacientes que sufran de cataratas, pero podemos tener en cuenta que puede servir como prevención. El Camu también protege contra el glaucoma, una enfermedad debilitante del ojo.

La baya del camu es 100 % natural y tiene un valor nutricional muy destacado, además, no tiene ingún efecto secundario negativo..

La protección del cerebro

Al mismo tiempo, el fruto del camu, también  protege el cerebro de enfermedades neurodegenerativas como la demencia y el Alzheimer. De hecho, si estás interesado en la lucha contra el envejecimiento, o si quieres asegurarte de que obtienes un rendimiento óptimo de tu cerebro durante el resto de tu vida, la baya del camu es uno de los suplementos nutricionales más importantes que puedes consumir. Piensa en ello como una póliza de seguro contra las enfermedades neurodegenerativas.

Obviamente, no es lo único que podemos considerar, hay muchas otras importantes estrategias nutricionales para aumentar el rendimiento del cerebro. Por ejemplo, comer nueces crudas y semillas a diario es de gran importancia para el funcionamiento saludable del cerebro y el sistema nervioso. No podremos funcionar a un alto nivel de rendimiento sin una ingesta adecuada de aceites y grasas saludables a base de plantas, por lo que necesitamos los ácidos grasos omega-3 y los aceites de nueces y semillas crudas. También es una buena idea consumir aceite de hígado de bacalao sobre una base regular, pero lo más importante es que la Vitamina C que consumamos sea de origen natural.

Es interesante destacar que el cuerpo humano no produce vitamina C. Los perros y muchos otros animales producen su propia vitamina C, pero los humanos no lo hacen, hay que conseguirlo de fuentes dietéticas. La vitamina C es compleja, no es una sola sustancia química aislada. Las frutas y vegetales nos la ofrecen en combinación con varios fitoquímicos diferentes que refuerzan su efecto positivo, haciendo a la Vitamina C aún más poderosa que cuando se toma sola. Es por eso que siempre se ha recomendado que las personas obtengan los nutrientes a través de las plantas siempre que sea posible.

Lucha contra la depresión

Una investigación extensa del Dr. Gary Null presentada en el libro "Manual del médico de Sanación Natural", presenta al fruto del camu como:
- antiviral - ayuda a eliminar los virus que pueden amenazar nuestro sistema inmunológico y es un poderoso agente protector contra los resfriados y la gripe.
- anti-artrítico, por lo que puede ayudar a reducir la inflamación, lo que tiende a aliviar el dolor de la artritis. Y
- anti-aterosclerótico, lo que significa que puede ayudar a prevenir la aterosclerosis, o la acumulación de placa en las arterias.

La placa en las arterias conduce a la enfermedad cardíaca grave y, finalmente ataques al corazón. También nos puede ayudar a prevenir la acumulación de placa, el hecho de evitar los alimentos que  tienden a causar su acumulación, como los alimentos fritos o alimentos procesados (hechos con aceites hidrogenados).

-  antidepresivo. Esto no es sorprendente, dado que la depresión es a menudo el resultado de una supresión o de un mal funcionamiento del sistema nervioso. Por supuesto, la depresión puede tener muchas causas, pero la más común es en realidad un sistema nervioso desnutrido.
La depresión es, por lo general, una deficiencia nutricional que se puede corregir a través de la dieta, consumiendo alimentos naturales. La baya del camu es una de las estrategias naturales que podemos utilizar para revertir la depresión.

-  anti-gingivítico, lo que significa que ayuda a combatir la gingivitis, una enfermedad de las encías que puede afectar la salud dental.

- anti-hepatitis, lo que significa que protege contra trastornos hepáticos, incluyendo la enfermedad hepática y el cáncer de hígado. Los antioxidantes tienen un efecto protector del hígado en general. Al ser un potente antioxidante, puede ayudar a reforzar el trabajo del hígado en la desintoxicación de muchos de los productos químicos a los que está expuesto nuestro organismo.

En el mundo occidental actual, estamos expuestos a un número escandaloso de productos químicos. La mayoría de los consumidores se exponen a cientos de sustancias químicas peligrosas a través del uso de sprays para el cabello, champú, jabón de tocador, detergente, agua de colonia y perfume. De hecho, existen más de 20 carcinógenos conocidos en la mayoría de los perfumes se venden en el mercado hoy en día. El hígado es el encargado de la desintoxicación del cuerpo de todos estos productos químicos a los que estamos expuestos a diario. Por lo que el consumo de la baya del camu puede ayudar a nuestro hígado a mantenerse saludable.

Aliviar la inflamación

Selva amazónica
Se ha demostrado que el fruto del Camu promueve la fertilidad. Los problemas de infertilidad van en aumento, en parte porque no llevamos una buena alimentación. Con una mala nutrición, no nos protegemos contra las toxinas a las que estamos expuestos a través de los alimentos y del entorno. El camu puede ayudarnos a protegernos de estas toxinas, aumentando así nuestras posibilidades de concepción, tanto en hombres como en mujeres. (En cualquier caso, hay que destacar que el camu por sí solo no es suficiente para protegerse de los metales pesados ​​como el mercurio o el plomo)

También hay pruebas de la baya camu que tiene un efecto anti-inflamatorio. La inflamación no sólo afecta a la artritis, también afecta a la salud del corazón. De hecho, la inflamación y las proteínas C-reactivas son un tema candente en la literatura médica. La gente es más consciente de que la inflamación es un problema sistémico, lo que significa que afecta a todo el cuerpo (y todos los órganos en él). La vitamina C es un excelente suplemento anti-inflamatorio, por ello del camu se obtiene una de las mejores medicinas anti-inflamatorias del mundo natural, esto es una alta concentración de vitamina C natural de espectro completo.

Una vez más, la vitamina C forma parte de la estrategia para llevar una vida saludable, ya que utilizada en combinación con  otros alimentos anti-inflamatorios como los aceites saludables y hierbas como la curcumina o cúrcuma, componente fundamental del curry, pueden ser una buena estrategia contra la inflamación en el organismo.

Cuando se trabaja para evitar la inflamación, es importante evitar el consumo de alimentos que la causan: azúcar procesada, la harina blanca, alimentos fritos y los aceites vegetales ricos en ácidos grasos omega-6 (como el aceite de soja y el aceite de maíz). Muchos investigadores teorizan que la inflamación sistémica es en gran parte causada por un desequilibrio en el consumo de ácidos grasos omega-6 frente a los ácidos grasos omega-3. Muchas personas no están aún suficientemente informadas y consumen  demasiados aceites omega-6 y no lo suficientes aceites omega-3.

El consumo de aspartamo y del glutamato monosódico está relacionados con las migrañas. Evitando su consumo (para  ello conviene leer las etiquetas de los productos que consumimos), y aumentando nuestro consumo de Vitamina C, incluida en el fruto del Camu, podemos reducir las migrañas.

El consumo del Camu ha mostrado tener un efecto positivo en los dolores de cabeza causados por migrañas. Muchas personas en el mundo occidental sufren de migrañas, algunos tan a menudo que las han asumido como una parte normal de su vida, pero una amplia investigación afirma que las migrañas no son algo normal en el organismo. Las migrañas están causadas por alimentos tóxicos y por vivir en un ambiente tóxico. Cuando protegemos nuestro sistema nervioso contra los productos químicos tóxicos que se encuentran en los alimentos y en el medio ambiente, la incidencia de las migrañas se reduce significativamente. Podemos limpiar el ambiente de nuestros hogares introduciendo ciertos tipos de plantas en ellos.

El Camu camu es una superfruta neuro-protectora, por lo que puede ayudar a reducir en gran medida la incidencia de la migraña. Además, si dejamos de consumir refrescos con aspartamo, como son los refrescos “de dieta”, y eliminamos los productos que incluyan glutamato monosódico de nuestra ingesta notaremos que la incidencia de las migrañas es mucho menor.

Hay gente que ha sufrido con las migrañas durante años, y se sienten impotentes sin saber qué hacer. Algunos recurren a medicamentos radicales para controlar su dolor de cabeza, cuando lo cierto es que, por lo general, se puede conseguir con una dieta saludable, introduciendo plantas que limpian el ambiente en nuestros hogares y oficinas y con algunos suplementos nutricionales.

Los efectos anticancerígenos

El Camu se muestra también como anti-mutagénico, lo que significa que ayuda a prevenir la mutación genética implicada en la creación de los tumores de cáncer.
De hecho, si puedes prevenir las mutaciones del ADN en tu cuerpo, vivirás más, tendrás menos enfermedades crónicas y reducirás en gran medida tus posibilidades de ser diagnosticado con cáncer.

Una de las características más destacadas del camu es su positivo efecto anti-Parkinson. Esto no quiere decir que se trate de una cura para la enfermedad de Parkinson, pero sí que puede ser una herramienta nutricional saludable que puede ayudar a reducir la  propensión o la progresión de la enfermedad.

El Camu también es antiséptico, lo que significa que mata las bacterias. Podemos utilizar camu directamente sobre la piel o sobre heridas. El jugo del camu o el camu en polvo, se echa sobre la herida para ayudar a prevenir las infecciones.

El Camu se muestra como anti-ulceroso, anti-herpes, e hipotensivo. Si sufrimos de hipertensión o presión arterial alta, tomando la baya natural del camu podemos ayudar a bajar la presión arterial. Esto sucede porque la vitamina C en combinación con el contenido mineral de la baya del camu ayuda a relajar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, permitiendo que sean más flexibles, y reduciendo al mismo tiempo la presión arterial general.

Quienes consumen bebidas hechas con la fruta del camu en polvo dicen que ilumina su día y despeja su mente, lo cual no es sorprendente, ya que muchos fitoquímicos del camu van directamente al cerebro, protegiéndolo contra el daño oxidativo y contra los productos químicos tóxicos que pueden estar circulando en la sangre. El resultado es que te sientes mejor casi al instante. Tomado a largo plazo, ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas crónicas, eleva tu estado de ánimo, mejora tu vista, y obtienes claridad mental.

Se pueden conseguir suplementos nutricionales de camu en cualquier herbolario, pero pon mucho cuidado en la procedencia del producto. Busca una empresa comercializadora seria y que te asegure que el producto cumple con las normativas de seguridad alimentaria de la Unión Europea.

Este es un producto que puede ayudar a proteger nuestro sistema nervioso de una enfermedad degenerativa y del daño oxidativo, mejorando en gran medida nuestra salud - especialmente a medida que envejecemos. Es un gran suplemento nutricional para el rendimiento mental, por lo que si estás hacia la mitad de tu carrera profesional y lo que deseas es mejorar tu rendimiento, el consumo del camu te puede ayudar en gran manera.

Busca recetas de smoothies que te enseñan cómo hacer deliciosos batidos, muy nutritivos que puedes combinar con camu en polvo. El  camu en polvo combina bien con frutas ácidas como las frambuesas, los cítricos, las ciruelas o la piña. Prueba a mezclarlo con aceite de coco, piña, nueces de macadamia, stevia en polvo y semillas de chía! Es un batido tropical delicioso!


Fotos: Wikimedia Commons: Dried Camu-Camu seeds with 5 euro-cent and 1 peruvian Sol by Jdettner / Wikimedia Commons: View of Amazon basin forest by Phil P Harris / Wikimedia Commons: Español: Fruro trabajo 2 by Jorge.kike.medina


La información contenida en esta web tiene carácter meramente informativo y no puede ser considerada como sustitutiva de la prescripción, diagnóstico o tratamiento médico.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Beneficios de la alcachofa

La alcachofa es un brote de flor de la planta Cynara cardunculus, que es un tipo de cardo originario de los países mediterráneos.

Los antiguos griegos y romanos utilizaban la alcachofa como remedio medicinal para tratar la indigestión. Los patricios romanos disfrutaban de las alcachofas preparadas con miel y vinagre y sazonadas con comino.

Cómo reconocer las mejores alcachofas
Flor de la alcachofa
Flor de la alcachofa
La alcachofa de calidad tiene que ser fresca, con un color verde suave, compacta, con las hojas cerradas y apretadas y pesada para su tamaño. Al apretarla ligeramente ofrecerá resistencia haciendo sonido. Las puntas de las hojas bronceadas o blanquecinas indican un sabor delicado. El grosor del tallo se corresponderá con el tamaño de la alcachofa. Si encontramos que el tallo es delgado para su tamaño, es indicio de que ya está deshidratada. Busca las alcachofas que tengan los tallos firmes.

Guarda las alcachofas refrigeradas en una bolsa de plástico con apenas unas gotas de agua para evitar que se resequen. No laves las alcachofas antes de guardarlas. Aunque tendrán más propiedades y mejor sabor si se usan cuanto antes, se pueden almacenar durante una o dos semanas si se guardan y manejan correctamente.

Para la preparación de las alcachofas, estas se deben lavar con agua fría. Por lo general, se retiran los pétalos inferiores y se cortan el cuarto superior, el tallo y las puntas afiladas. Pero hay maneras de cocinar una alcachofa, tales como al vapor o estofadas, de modo que podamos aprovechar toda la pieza; consumiendo tallo y todo para extraer el máximo de sus beneficios para la salud. Sin embargo, incluso comer sólo la carne de las hojas y el corazón también nos proporcionará beneficios.

La alcachofa se oxida muy rápidamente una vez cortada, por lo que para conservar su color verde es conveniente sumergirlas en agua con limón.

¿Cuáles son los beneficios de la alcachofa? 
  • Alto contenido de antioxidantes. Un estudio realizado por el USDA (Departamento de Agricultura de los EEUU) encontró que las alcachofas tienen más antioxidantes que cualquier otro vegetal y ocupa el séptimo lugar en el estudio de los niveles de antioxidantes de 1.000 diferentes alimentos. Algunos de los antioxidantes de gran alcance en las alcachofas son quercertin, rutina, antocianinas, cinarina, luteolina, y silimarina. 
  • Prevención y Tratamiento del Cáncer. Los estudios realizados con el extracto de hoja de alcachofa han encontrado que inducen la apoptosis (muerte celular) y reducen la proliferación celular en muchas formas diferentes de cáncer, incluyendo el cáncer de próstata, leucemia y cáncer de mama. Un estudio italiano encontró que una dieta rica en flavonoides presentes en las alcachofas reduce el riesgo de cáncer de mama. 
  • El aumento del flujo biliar. La pulpa de las hojas de alcachofa contiene un antioxidante polifenol llamado cinarina que aumenta el flujo de la bilis.
  • Es buena para el hígado. Gracias a la cinarina y otro antioxidante, la silimarina, las alcachofas son muy beneficiosas para el hígado. Los estudios han encontrado que incluso puede regenerar el tejido hepático. Alcachofas han sido utilizadas tradicionalmente en la medicina alternativa como tratamiento para las dolencias hepáticas y los estudios científicos están demostrando que iban por el buen camino.
  • Una mejor digestión. Las alcachofas ayudan al sistema digestivo. Son un diurético natural, ayudan a la digestión, mejoran la función de la vesícula biliar y, como se mencionó anteriormente, son de gran beneficio para el hígado.
  • Tratamiento de la resaca. Gracias a sus efectos positivos sobre el hígado, mucha gente apuesta por alcachofas como tratamiento de la resaca. 
  • Reducción de Colesterol. Los ingredientes de las hojas de alcachofa han demostrado reducir el colesterol mediante la inhibición de la HMG-CoA reductasa. Estos aumentan el colesterol bueno (HDL) y reducen el colesterol malo (LDL).
  • Alto contenido en fibra. Una alcachofa grande contiene una cuarta parte de la ingesta diaria recomendada de fibra. Una alcachofa mediana tiene más fibra que una taza de ciruelas pasas. Es por esto que este vegetal es una maravilla para las personas que tratan de perder peso, ya que se consume una gran cantidad de fibra sin apenas calorías ni grasa.

Valores nutricionales de la alcachofa

Alcachofas
Alcachofas
Tamaño de la porción: 1 mediana
  • Calorías:                  60
  • Grasas:                   <1 g
  • Grasa saturada:        0 g
  • Colesterol:               0 mg
  • Hidratos de carbono: 13 g
  • Proteína:                 4 g
  • Fibra:                      6 g
  • Sodio:                     114 mg
  • Vitamina C:              12 mg
  • Ácido fólico:             61 mcg
  • Hierro:                     2 mg
  • Magnesio:                72 mg
  • Manganeso:              <1 mg
  • Potasio:                   425 mg
  • Carotenoides:           21 mcg
Además, es fuente de calcio y vitamina A.

Las hojas de alcachofa contienen diversos compuestos con propiedades antimicrobianas.

Fuentes: foto Flower of Artichoke (Cynara scolymus). Jardin des Plantes, Paris autor Alvesgaspar
Discovery fit and health

domingo, 16 de septiembre de 2012

El azúcar y el cáncer


Una de las enfermedades que aumentan con la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico es el cáncer. La conexión entre la obesidad, la diabetes y el cáncer fue reportada por primera vez en 2004 por la Organización Mundial de la Salud. Las conclusiones a las investigaciones son que eres más propenso a contraer cáncer si eres obeso o diabético que si no lo eres, e igualmente eres más propenso a contraer cáncer si tienes el síndrome metabólico que si no lo padeces.

Ahora la mayoría de los investigadores coinciden en que la relación entre la dieta o estilo de vida occidental y el cáncer se manifiesta a través de esta asociación con la obesidad, diabetes y síndrome metabólico, es decir, la resistencia a la insulina. Esta fue la conclusión, por ejemplo, de un informe de 2007 publicado por el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer". Alimentación, Nutrición, Actividad Física y Prevención del Cáncer"

Los investigadores del cáncer consideran que el problema con la resistencia a la insulina es que nos lleva a secretar más insulina, y esta insulina (así como una hormona relacionada conocida como factor de crecimiento insulínico) en realidad promueve el crecimiento tumoral.

Como explica Craig Thompson, presidente del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center en Nueva York, las células de muchos cánceres humanos pasan a depender de la insulina (azúcar en la sangre) para obtener el combustible y los materiales que necesitan para crecer y multiplicarse. Algunos cánceres desarrollan mutaciones para aumentar la influencia de la insulina en la célula; otros se aprovechan de los niveles elevados de insulina comunes con el síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes tipo 2. Thompson cree que muchas células pre-cancerosas nunca mutarían en tumores malignos si no estuvieran siendo impulsadas por la insulina.

La mayoría de los investigadores que estudian este enlace insulina/cáncer se muestran  preocupados en la búsqueda de un medicamento que funcione suprimiendo la señalización de la insulina en las células cancerosas incipientes y por lo tanto, esperan, inhibir o prevenir su crecimiento completo.

El informe de 2007 del Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer recomiendan trabajar para estar delgado y más activos físicamente, ya que esto nos ayudará a prevenir el cáncer.

Thompson confiesa: "yo ya he eliminado el azúcar refinado de mi dieta e ingiero el mínimo azúcar que me es posible, porque creo que es lo que debo hacer para reducir mi riesgo de padecer cáncer". Lewis Cantley, director del Centro de Cáncer del Beth Israel Deaconess Medical Center de la Harvard Medical School, por su parte, lo resume en: "El azúcar me da miedo. Estamos hablando de cosas que no podemos ver - hígado graso, la resistencia a la insulina y todo lo que sigue. Oficialmente no debería preocuparme porque la evidencia no es concluyente, pero lo hago."

 Fuente: The New York Times y Gary Taubes autor de “Why We Get Fat.”

El azúcar y el hígado



En el siglo XX, muchas de las principales autoridades sobre la diabetes en América del Norte y Europa (incluyendo Frederick Banting, quien compartió el Premio Nobel 1923 por su descubrimiento de la insulina) sospechaban que el azúcar causa diabetes basándose en la observación de que la enfermedad era rara en poblaciones que no consumían azúcar refinado y muy común en las que lo consumían. En 1924, Haven Emerson, director del instituto de salud pública de la Universidad de Columbia, informó que las muertes por diabetes en Nueva York habían aumentado hasta en 15 veces desde los años de la Guerra Civil, y que las muertes aumentaron tanto como cuatro veces en algunas ciudades entre 1900 y 1920. Esto coincidió, dijo, con un aumento igualmente significativo en el consumo de azúcar - casi el doble desde 1890 hasta la década de 1920 - con el nacimiento y posterior crecimiento de la industria de dulces y refrescos.

El azúcar, la fructosa y el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa (utilizado actualmente en prácticamente todas las bebidas refrescantes, zumos azucarados, conservas de frutas, derivados lácteos, confitería y productos de bollería y panificación) son metabolizados principalmente en el hígado, mientras que la glucosa de azúcar y los almidones son metabolizados por cada céluda del cuerpo. El consumo de azúcar (fructosa y glucosa) significan más trabajo para el hígado que si consumiéramos la misma cantidad de calorías de almidón (glucosa). Si tomamos el azúcar en forma líquida (refrescos o zumos de frutas) la fructosa y la glucosa llegan al hígado más rápidamente que si se consume en una manzana (o varias manzanas, para conseguir lo que los investigadores llaman la "dosis equivalente de azúcar"). En este caso, la rapidez con la que el hígado tiene que hacer su trabajo también afecta a la forma en que se metaboliza la fructosa y la glucosa.

El hígado que tiene que trabajar con estas cantidades y velocidades lo convierte en gran parte en grasa induciendo una condición conocida como "resistencia a la insulina" y que es el problema fundamental de la obesidad y un defecto subyacente en las enfermedades del corazón y en la diabetes de tipo 2, tan común en los individuos obesos y con sobrepeso. También es un defecto subyacente en muchos tipos de cáncer.


Si estamos consumiendo azúcar en cantidades suficientes para que esto ocurra, estamos en problemas.


El Síndrome Metabólico

Luc Tappy en Suiza hizo estudios sobre la acumulación de grasa en el hígado en sujetos humanos, alimentándolos con el equivalente a la fructosa en 8 a 10 latas de Coca-Cola o Pepsi al día. El hígado empezaba a convertirse en resistente a la insulina, y sus triglicéridos subían en sólo unos pocos días. Utilizando dosis más bajas, los mismos efectos aparecían en un mes.

La insulina es producida por el cuerpo para ayudar a convertir el azúcar proveniente de los alimentos en energía para el organismo. La resistencia a la insulina podría ser la causa del Síndrome Metabólico que es un grupo de enfermedades que ponen a una persona en riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca y/o diabetes tipo 2. Estos cuadros son:


·                                 Hipertensión arterial

·                                 Aumento de los niveles de azúcar

·                                 Niveles sanguíneos elevados de triglicéridos, un tipo de grasas

·                                 Bajos niveles sanguíneos de HDL, (colesterol bueno)

·                                 Exceso de grasa alrededor de la cintura


Tener síndrome metabólico es otra manera de decir que las células de tu cuerpo están activamente haciendo caso omiso de la acción de la insulina.


El cuerpo secreta insulina en respuesta a los alimentos que comemos - en particular a los hidratos de carbono - para mantener el azúcar en la sangre bajo control después de una comida. Cuando las células son resistentes a la insulina, el cuerpo (el páncreas, para ser precisos) responde al aumento de azúcar en la sangre bombeando más y más insulina. Llega un punto en el que el páncreas ya no puede mantenerse al día con la demanda o cede a lo que los diabetólogos llaman "agotamiento pancreático" dónde el azúcar en la sangre sube fuera de control y dando lugar a la diabetes.


No todas las personas con resistencia a la insulina desarrollan la diabetes, pero tener los niveles de insulina crónicamente elevados tiene efectos perjudiciales para el corazón y otros órganos. Un resultado de los altos niveles de insulina es el aumento de triglicéridos y la presión arterial y la reducción de los niveles de colesterol HDL o "colesterol bueno".


Así las cosas, las pregunta a plantearse son: ¿Qué causa la resistencia a la insulina inicial? Hay varias hipótesis, pero "la causa más probable es la acumulación de grasa en el hígado", dice Varman Samuel, que estudia la resistencia a la insulina en la Escuela de Medicina de Yale. La correlación entre la grasa del hígado y la resistencia a la insulina en pacientes delgados u obesos, es "muy fuerte".


Esto plantea la pregunta obvia: ¿Qué hace que el hígado acumule grasa en los seres humanos? En la década de 2000, se establecieron conclusiones sin ambigüedades. Alimentar al organismo con fructosa pura o azúcar en cantidades suficientes hace que el hígado convierta la fructosa en grasa (en ácido graso saturado palmitato, para ser precisos, que nos da las enfermedades del corazón cuando se ingiere, al elevar el colesterol LDL). La grasa se acumula en el hígado, desarrollándose la resistencia a la insulina y posteriormente el síndrome metabólico.


Si consumimos azúcar en cantidad suficiente para que esto ocurra, es conveniente que revisemos nuestra dieta o estaremos en problemas.

Con tantas investigaciones que demonizan el azúcar, parece ser que aún hay una falta de consenso científico acerca de las cantidades de azúcares que pueden ser consumidas en una dieta saludable. Es por esto que los gobiernos no entran a regular su consumo.



 Fuente: The New York Times y Gary Taubes autor de “Why We Get Fat.”

Para ampliar información, podéis leer:

¿Es tóxico el azúcar?

Robert Lustig es un especialista en trastornos hormonales pediátricos y el principal experto en obesidad infantil de la Universidad de California, San Francisco que es una de las mejores escuelas de medicina de Estados Unidos. Lustig publicó su primer trabajo sobre la obesidad infantil hace doce años, y desde entonces ha estado tratando a los pacientes obesos e investigando el trastorno de la obesidad.

El 26 de mayo de 2009, Robert Lustig dio una conferencia titulada "Azúcar: La amarga verdad", que fue publicada en YouTube un par de meses después. Desde entonces, se ha visto más de 2.500.000 veces, obteniendo 50.000 nuevos espectadores por mes.

El éxito de su conferencia, se debe a que analiza el azúcar como una "toxina" o "veneno", términos que utiliza juntos 13 veces en el transcurso de la conferencia, además de las cinco referencias al azúcar como "mal". 

Lustig entiende por “azúcar” no sólo la sustancia blanca granulada que ponemos en el café y en los cereales (técnicamente conocido como la sacarosa), sino también al jarabe de maíz alto en fructosa, al que Lustig llama "el aditivo más demonizado que conoce el hombre."

"El azúcar no es sólo una caloría vacía", dice, "y su efecto en nosotros es mucho más insidioso". "No se trata de las calorías. No tiene nada que ver con las calorías. Es un veneno por sí mismo.", dice.

Si Lustig está en lo cierto, el consumo excesivo de azúcar es la principal razón de que el número de obesos y diabéticos se haya disparado en los últimos 30 años. Y es también la causa probable de otras varias dolencias crónicas consideradas como enfermedades del estilo de vida occidental - las enfermedades del corazón, hipertensión y muchos cánceres comunes entre ellas.

El número de espectadores que ha atraído Lustig sugiere que la gente está prestando atención a su argumento. Él está dispuesto a insistir públicamente y sin ambigüedades que el azúcar es una sustancia tóxica para las personas. Para Lustig, el azúcar debería ser tratado, como los cigarrillos y el alcohol, como algo que nos está matando.

Esto nos lleva a la pregunta relevante: ¿Puede el azúcar ser tan malo como Lustig dice que es?

Una cosa es sugerir, que una dieta saludable incluye más frutas y verduras, y menos grasa, carne roja y sal y otra totalmente diferente es afirmar que un ingrediente especialmente apreciado en la dieta no sólo podría ser una indulgencia poco saludable, sino en realidad ser tóxico. Que cuando hacemos un pastel de cumpleaños para los niños o les damos limonada en un día caluroso de verano, les estamos haciendo más mal que bien, a pesar de todo el amor que va con ello.

Sugerir que el azúcar nos puede matar es lo que hacen los fanáticos. Pero Lustig, ha acumulado y sintetizado una gran cantidad de pruebas lo suficientemente convincentes como para condenar el azúcar.

Lustig utiliza la palabra "azúcar" para referirse tanto a la sacarosa - Remolacha y caña de azúcar, ya sea blanca o marrón – como al jarabe de maíz alto en fructosa. Este es un punto crítico, especialmente porque el jarabe de maíz alto en fructosa se ha convertido realmente en "el punto clave de la desconfianza de todos los alimentos procesados", dice Marion Nestle, una nutricionista de la New York University y autora de "La política de Alimentos.

El jarabe de maíz con alto contenido en fructosa

A principios de 1980, el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa comienza a utilizarse para sustituir al azúcar en los refrescos y otros productos, en parte, porque el azúcar refinado entonces tenía la reputación de ser un nutriente generalmente nocivo. El jarabe de maíz con alto contenido en fructosa  fue introducido por la industria alimentaria como una alternativa saludable, y así es como el público lo percibía. Además era más barato que el azúcar. Ahora la marea está rodando en sentido contrario, y el azúcar refinado está haciendo una reaparición comercial como la alternativa saludable a este supuestamente nocivo de maíz.

En cambio, para Lustig "El punto es que son igual de malos, igual de venenosos".

El jarabe de maíz con alto contenido en fructosa se comercializó por primera vez a finales de 1970 y fue creado para ser indistinguible de azúcar refinada cuando se utiliza en las bebidas no alcohólicas. Porque cada uno de estos azúcares se transforman en glucosa y fructosa en nuestras entrañas, nuestros cuerpos reaccionan de la misma manera a los dos, y los efectos fisiológicos son idénticos.

Las últimas investigaciones llevadas a cabo por Mike Pagliassotti del departamento de Ciencia de los Alimentos y Nutrición Humana de la Universidad de Arizona, “han revelado que la fructosa causa resistencia a la insulina”. A la misma conclusión llega Luc Tappy, investigador del departamento de Fisiología de la Escuela de Biología y Medicina de la Universidad de Lausanne, en Suiza y toda una autoridad mundial en el tema.

En la actualidad, son muchas las grandes organizaciones en defensa de la salud las que establecen unas directrices dietéticas que sugieren evitar el consumo de azúcares respaldándose en que el azúcar refinado no viene con ninguna proteína, vitaminas, minerales, antioxidantes o fibra y que desplazan a otros elementos más nutritivos de la dieta.

Lustig (y otros bioquímicos) argumenta sin embargo, que no se trata solo del consumo de calorías vacías, sino de la forma en que el cuerpo humano metaboliza la fructosa, que es lo que hace que sea singularmente perjudicial, al menos si se consume en cantidades suficientes.

 Fuente: The New York TimesGary Taubes autor de “Why We Get Fat.”


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