martes, 2 de octubre de 2012

El Rooibos y sus innumerables propiedades antioxidantes


Infusión de Rooibos
El Rooibos, que significa arbusto rojo, es una planta sudafricana (Aspalathus linearis) de la familia de las leguminosas. Es comúnmente conocido como té rooibós por su consumo en infusión, aunque no procede de la planta del té (Camellia sinensis) ni contiene Teofilina ni Cafeína (comunes en los diversos tipos de té).

La infusión de rooibos tiene un sabor suave, naturalmente dulce que no recuerda a los sabores amargos de otros tés. Al tener un sabor agradable y no contener ni cafeína ni alcaloides, pueden tomarla niños y gente nerviosa o con hipertensión y siendo una opción inteligente para las mujeres embarazadas y lactantes. En 1968 se descubrió que el rooibos tenía propiedades antiespasmódicas que calmaba los calambres de estómago y cólicos en los bebés. Algunas madres incluso lo utilizaban como una alternativa al agua en la fórmula para bebés.

La infusión de rooibos ha sido consumida durante cientos de años por el pueblo africano de los bosquimanos. Según el Consejo Americano de Botanica (2003) no hay otro recurso natural que contenga tantos antioxidantes como el rooibos, incluyendo el Nothofagin y aspalathin (con propiedades antimutagénicas)

Además de los antioxidantes, que son un potente anti-envejecimiento, el rooibos contiene muchos minerales como cobre, manganeso, flúor, zinc, magnesio y potasio. Esto lo convierte en una gran ayuda para mantener los dientes y huesos fuertes. También cuenta con alfa-hidroxi ácidos que son ideales para la regeneración de la piel. De hecho, los estudios están demostrando que se puede utilizar el rooibos por vía tópica para ayudar con la picazón en la piel seca, como el eczema o incluso con el acné.

El rooibos también se utiliza para ayudar con los problemas digestivos tales como el estreñimiento, náuseas y acidez estomacal. Al no contener ácido oxálico, que puede provocar cálculos renales, puede ser consumido por las personas con problemas renales. Tiene  propiedades sedantes naturales para ayudar con la tensión y el estrés y la capacidad para estimular el sistema inmunológico y para hidratar el cuerpo.

La infusión de rooibos es consumida además como un tratamiento suave y natural de las alergias por sus propiedades antihistamínicas que además no producen somnolencia.

Beneficios del rooibos:
  • Trastornos digestivos e intestinales: Se cree que es beneficioso ante la diarrea, estreñimiento, gastritis, dolores de estómago, vómitos o náuseas. No existen evidencias científicas que apoyen esta afirmación.
  • Efectos sobre la dentadura: Contiene calcio, magnesio y sobre todo flúor que hacen del rooibos una planta ideal para la dentadura. Las personas con tendencia a las caries se beneficiarán si cambian las bebidas azucaradas por el rooibos.
  • Efecto antioxidante y contra los radicales libres: Aporta nutrientes antioxidantes como la vitamina C, los flavonoides, el superóxido dismutasa (SOD) y la quercitina que ayudan a combatir los radicales libres, principales responsables del envejecimiento, del estrés metabólico y de muchas enfermedades.
  • Bebida isotónica: Su efecto antioxidante junto a su aporte multimineral convierten al rooibos en una bebida deportiva que ayuda a reponer las sales eliminadas durante el ejercicio y colabora a combatir la acidez que causa en nuestro cuerpo el ejercicio excesivo.
  • Cuidado de los Problemas de la piel: Su carácter antioxidante lo convierte en una gran ayuda contra la mayoría de los problemas cutáneos como psoriasis, eczemas, picazones, costras, dermatitis del pañal, irritaciones, alergias y urticarias, que suelen mejorar con su toma.
  • Efecto mineralizante: Aporta algunos minerales como potasio, calcio, hierro, magnesio y zinc y muy pocos taninos (que pueden dificultar la metabolización del hierro y las proteínas). Por todo esto, el rooibos favorece a la nutrición general del organismo y a la salud.
  • Alivio de espasmos y cólicos infantiles: Se ha demostrado su utilidad para aliviar los habituales cólicos infantiles, debido a sus propiedades antiespasmódicas. Además, por su variada composición en minerales supone un complemento ideal a la dieta infantil.
  • Equilibrio del sistema nervioso: Es una bebida agradable que no es excitante (ya que no contiene cafeína) y, además, es rico en minerales como el magnesio, de gran importancia para el sistema nervioso.

Producción del rooibos
Las hojas del árbol se dejan oxidar al sol. A este proceso se le llama comúnmente fermentación (aunque técnicamente no lo es) para hacer un paralelismo con la producción del té. Este proceso oxidativo es el que proporciona a la planta su sabor y su característico color rojo. Existe además una producción de rooibos verde o "no fermentada" (es decir, no oxidada). Esta variedad tiene un precio mayor que la variedad "fermentada" y su color amarillento es característico.

Fuentes: Rooibos, el té rojo de Sudáfrica, Jörg Zittlau, 2000, ed. Océano Ámbar (trad. Rotbuschtee für Gesundheit und Schönheit)
www.naturalnews.com

Fotos: Wikipedia: Infusión de rooibos - Autor: KENPEI

Alimentos ricos en flavonoides


Son buenas fuentes de flavonoides todas las frutas cítricas, bayas, el ginkgo biloba, cebollas (especialmente la cebolla roja), el perejil, las legumbres, el té (especialmente el té blanco y verde), el vino tinto, el espino amarillo y el chocolate negro (con un contenido de cacao del setenta por ciento o mayor).

Los cítricos
Los bioflavonoides cítricos incluyen hesperidina (un glucósido de la flavanona hesperetina), quercitrina, rutina (dos glucósidos del flavonol quercetina), y la flavona tangeritina. Además de su actividad antioxidante in vitro y su capacidad para aumentar los niveles intracelulares de vitamina C, la rutina y la hesperidina pueden tener efectos beneficiosos sobre la permeabilidad capilar y el flujo sanguíneo. Estudios de la quercetina muestran sus beneficios  anti-alérgicos y anti-inflamatorios. La quercetina también puede inhibir la transcriptasa inversa, parte del proceso de replicación de los retrovirus, aunque la importancia terapéutica de esta inhibición no se ha establecido. Los hidroxietilrutósidos (HER) tienen potencial para su uso en el tratamiento de la permeabilidad capilar anormal, hematomas, hemorroides y venas varicosas.

El Té
Té verde
Foto: Chris Gladis
Los flavonoides del té verde son potentes compuestos antioxidantes, con el potencial de reducir la incidencia de cáncer y enfermedades del corazón. Los principales flavonoides del té verde son el kaempferol y las catequinas (catequina, epicatequina, galato de epicatequina (ECG) y galato de epigalocatequina (EGCG)).

En la producción del té oolong y el té negro, las hojas se dejan oxidar. Durante la oxidación las enzimas presentes en el té convierten todas o algunas de las catequinas a moléculas más grandes. Sin embargo, el té verde es producido por vaporización de la hoja fresca cortada, este proceso inactiva las enzimas y la oxidación apenas se produce. El té blanco es el menos procesado de los tés y presenta la mayor cantidad de catequinas que se producen en la Camellia sinensis (el árbol del té).

El Vino
Las pieles de la uva contienen cantidades significativas de flavonoides, así como otros polifenoles. Tanto el vino tinto como el blanco contienen flavonoides, sin embargo, el vino tinto se produce por la fermentación en presencia de las pieles de la uva, y se ha observado que contiene altos niveles de flavonoides, polifenoles y otros, tales como resveratrol.

El Chocolate negro
Los flavonoides existen de forma natural en el cacao, pero como suelen dar un sabor amargo, son a menudo eliminados del chocolate. Algunos estudios han demostrado que los flavonoides presentes en el chocolate con leche no son fácilmente absorbidos por el cuerpo, y también es más difícil al absorción de los flavonoides cuando el chocolate negro se consume junto con leche.

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lunes, 1 de octubre de 2012

Beneficios de los flavonoides en la salud

Senna occidentalis
Foto: Jeevan Jose

Los flavonoides, también conocidos como bioflavonoides, son una clase de fitoquímicos, sintetizados por las plantas. Son los responsables de producir la pigmentación de los pétalos de la flor. Por lo tanto, ayudan en la polinización de las plantas, además de proporcionar protección contra insectos y microorganismos nocivos. Existen básicamente seis clases principales de flavonoides o bioflavonoides. Estas clases son flavonoles, flavonas, isoflavonas, flavanonas, flavonoles y antocianinas. Los flavonoides que se encuentran más comúnmente en los alimentos son quercetina, epicatequina, proantocianidinas oligoméricas, miricetina, catequinas y xanthohumol.

Varios estudios científicos han puesto de manifiesto la enorme importancia de los flavonoides en el cuerpo humano.

Los flavonoides en los alimentos
Los flavonoides se encuentran sólo en alimentos de origen vegetal. Son abundantes en un gran número de frutas y verduras. Algunas de las fuentes dietéticas más importantes de bioflavonoides son los cítricos, las fresas, los arándanos, los fréjoles, las cebollas, las legumbres, el ginkgo biloba y la espinaca. El té verde, negro y blanco son también muy ricos en flavonoides. El chocolate negro y el vino tinto son dos otras fuentes importantes de estos fitoquímicos. La miel puede ser también una fuente importante de flavonoides, dependiendo de los tipos de flores de las que se ha recogido el néctar.

Los flavonoides como antioxidantes
Actúan como antioxidantes para neutralizar los radicales libres y por lo tanto, minimizar sus efectos dañinos en nuestras células y tejidos. Los radicales libres son moléculas altamente reactivas e inestables, que han perdido un electrón. Esta pérdida de electrones es lo que los hace altamente reactivo. Con el fin de estabilizarse, los radicales libres necesitan un electrón y para lograr este propósito oxidan las células sanas de nuestro cuerpo provocando graves daños.

Los radicales libres se producen principalmente como subproductos en los procesos bioquímicos vitales que tienen lugar en nuestro cuerpo. Algunos de ellos, sin embargo entran en nuestro cuerpo desde el ambiente externo, tales como el humo de cigarrillos, el consumo de alcohol, la radiación electromagnética, la exposición a la luz solar, el consumo de alimentos procesados, la contaminación del aire, etc. Incluso el estrés puede generar un alto nivel de radicales libres dentro de nuestro cuerpo. Los flavonoides, como antioxidantes, ayudan a neutralizar y estabilizar los radicales libres, de manera que no pueden dañar las células y tejidos sanos. Así, proporcionan protección contra un gran número de enfermedades que incluyen el cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, etc

Puede ayudar a prevenir la ateroesclerosis, que es una enfermedad caracterizada por la acumulación de grasas dentro de la pared arterial. Esta acumulación  estrecha las arterias, impidiendo de este modo el flujo de sangre a los órganos vitales de nuestro cuerpo, como el corazón y el cerebro. Por lo tanto, esta enfermedad aumenta el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Los flavonoides, mediante la prevención de la aterosclerosis, disminuyen el riesgo de enfermedades coronarias.

Limón
Foto:  André Karwath 
También se sabe que tienen efectos anti-inflamatorios, anti-alérgicos y anti-virales. Pueden reducir el riesgo de artritis, osteoporosis, alergias y enfermedades víricas causadas por el virus del herpes simple, el virus de la parainfluenza y el adenovirus. Pueden suprimir la agregación de plaquetas, asociada con enfermedades como la aterosclerosis y formación aguda de trombos de plaquetas. Se ha encontrado, que debido a su efecto anti-úlcera, pueden inhibir la formación de úlceras pépticas. Algunos estudios también han revelado que los flavonoides como la quercetina y la epicatequina puede tener efecto antidiarreico.

Por lo tanto, los flavonoides o bioflavonoides son básicamente polifenoles que tienen propiedades antioxidantes, anti-inflamatorias, anti-virales, anti-cáncer, anti-tumorales y anti-diarreicas. Se cree que mejoran la respuesta inmune natural del cuerpo para luchar contra los agentes patógenos, alérgenos y sustancias cancerígenas.

Cuando Hipócrates, padre de la medicina, dijo que "Que tu alimento sea tu medicina" probablemente se estaba refiriendo a alimentos como los flavonoides.


Fuente: http://www.lurj.org/article.php/vol3n2/flavonoids.xml